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Mural "Fraternidad", de Tamayo, regresa a la sede de la ONU

El mural del pintor mexicano Rufino Tamayo, donado en 1971, regresó a Nueva York luego de que fuera restaurado de las perforaciones, golpes, rayones y manchas de humedad y polvo visibles en su superficie durante 2009.
Agencias
27 abril 2015 16:20 Última actualización 27 abril 2015 16:22
"Fraternidad" fue un obsequio que el propio Tamayo y el gobierno de México hicieran a la ONU. (Cortesía)

"Fraternidad" fue un obsequio que el propio Tamayo y el gobierno de México hicieran a la ONU. (Cortesía)

NACIONES UNIDAS.- El mural restaurado del artista mexicano Rufino Tamayo (1899-1991), titulado Fraternidad, fue develado este lunes en el vestíbulo principal del edificio sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York.

En una ceremonia en la que participó el subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Manuel Gómez Robledo, y Susana Malcorra, jefe de gabinete del secretario general de la ONU, el mural fue develado luego de que en 2009 fuera enviado a México para su remoción y exhibición.

“A nombre del gobierno de México es un placer y un honor presentar esta obra magnífica de Rufino Tamayo en la Organización de Naciones Unidas. Fraternidad es la idea de Tamayo sobre la solidaridad”, indicó Gómez Robledo.

El subsecretario manifestó que tal como sugiere la obra de Tamayo, creada en 1968 y donada a la ONU tres años más tarde, México está convencido de que sólo mediante esfuerzos “justos y fraternales” es posible que la humanidad alcance sus metas comunes.

El mural regresó a Nueva York, Estados Unidos, luego de que fuera restaurado de las perforaciones, golpes, rayones y manchas de humedad y polvo visibles en su superficie durante 2009. Vuelve además a un edificio de la ONU que en sí mismo fue sujeto de un intenso proceso de remodelación en los años recientes.

Malcorra explicó que las llamas de la hoguera representadas en el mural simbolizan la idea que tenía el pintor del amor, la verdad y la justicia, y que las personas sin coloración mostrados en la obra significaban que éstas pertenecían a un sola raza: la humana.

En la ceremonia también estuvieron presentes María Cristina García Cepeda, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), así como el representante permanente de México ante la ONU, Jorge Montaño, y la cónsul general de este país en Nueva York, Sandra Fuentes Berain.

Fraternidad fue un obsequio que el propio Tamayo y el gobierno de México hicieran a la ONU. El organismo multilateral es el poseedor oficial de la obra, aunque la restauración fue una cortesía financiada por México.