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Muere la novelista australiana Colleen McCullough

La autora de la famosa novela "El pájaro canta hasta morir", falleció hoy a los 77 años en un hospital de Norfolk Island, informó la HarperCollins Books Australia. La más reciente de sus 25 obras, "Bittersweet", se publicó en 2013.
Reuters
29 enero 2015 14:0 Última actualización 29 enero 2015 14:2
Se convirtió en escritora después de trabajar durante más de una década como neurocientífica en Australia, Reino Unido y Estados Unidos. (AP)

Se convirtió en escritora después de trabajar durante más de una década como neurocientífica en Australia, Reino Unido y Estados Unidos. (AP)

SÍDNEY.- La autora australiana Colleen McCullough, cuyo bestseller de 1977 El pájaro canta hasta morir se convirtió en una exitosa serie televisión, falleció a los 77 años. Se convirtió en escritora después de trabajar durante más de una década como neurocientífica en Australia, Reino Unido y Estados Unidos y consiguió un éxito casi inmediato con dicha novela.

Los derechos del libro se vendieron por una cifra entonces récord de 1.9 millones de dólares y la miniserie de televisión se convirtió en una de las más vistas de todos los tiempos, protagonizada por Richard Chamberlain y Rachel Ward. La novela vendió 30 millones de copias en todo el mundo.

McCullough murió en un hospital de la isla de Norfolk este jueves, después de una serie de problemas de salud, dijo su editorial HarperCollins Australia en un comunicado. Había vivido en la isla, territorio de Australia en el Pacífico Sur, durante la mayor parte de los últimos 40 años tras casarse con un residente local, Ric Robinson. La más reciente de sus 25 obras, Bittersweet, se publicó en 2013.

"La contribución de Colleen McCullough a la escritura australiana -y a los lectores de todo el mundo- ha sido inmensa. Fue una de las primeras escritoras australianas en tener éxito en el escenario mundial", dijo la directora editorial de HarperCollins Australia, Shona Martyn.

"Siempre perspicaz y directa, esperábamos con ilusión sus visitas desde la Isla de Norfolk y la llegada de cada nuevo manuscrito entregado en cajas marrones hechas a la medida y con su nombre inscrito. La echaremos mucho de menos", agregó.