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Mucho diseño, mucho color, poco dinero y menos futuro

José Manuel Escudero, el veracruzano que creó el fuselaje del avión más caro de Aeroméxico y que ganó el concurso de cartel en honor a Octavio Paz (2014), vive de dar clases y de sus trabajos de free lance, como si nada hubiera pasado.
Lizbeth Hernández
14 febrero 2017 21:31 Última actualización 15 febrero 2017 5:0
El diseñador de este fuselaje recibió como premio un par de boletos y su trabajo fue plasmado en la nave. (Cortesía)

El diseñador de este fuselaje recibió como premio un par de boletos y su trabajo fue plasmado en la nave. (Cortesía)

El diseño nacional no es valorado. Tampoco es bien pagado. José Manuel Escudero, el veracruzano que creó el fuselaje del avión más caro de Aeroméxico y que ganó el concurso de cartel en honor a Octavio Paz (2014), vive de dar clases y de sus trabajos de free lance, como si nada hubiera pasado.

“Es un oficio poco respetado. Es desafortunado que no se tome en justa dimensión porque tenemos una tradición cultural muy importante”, responde sobre las oportunidades de desarrollo en su oficio.

José Manuel ganó en 2015, entre más de mil participantes, el concurso El Diseño está en el Aire, que la aerolínea lanzó a través de sus redes sociales. La convocatoria estaba dirigida a universitarios.

El premio consistió en un par de boletos de avión y el reconocimiento de plasmar su trabajo en una aeronave que supera los 265 millones de dólares. El Boeing 787-9 Dreamliner hace viajes principalmente a Europa.

“Agradezco la oportunidad. Es un trabajo monumental que nos representa en el mundo, el avión es un objeto útil y singular. Ojalá piensen en repetirlo explorando otras temáticas”, se alienta en la sugerencia.

“Lo único que me faltó fue firmarlo, mi nombre no aparece en el fuselaje”, añade.

Antes, el creativo ya había ganado el 5º Concurso de Cartel en honor a Octavio Paz, que en 2014 organizó el Partido Nueva Alianza, y Mención Honorífica en la Bienal Internacional del Cartel en México para celebrar el patrimonio de la ciudad de Xalapa, Veracruz.

A la par de su participación en diferentes concursos concluyó la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Gestalt y comenzó a dar clases. Completa su ingreso con las elaboración de logotipos para marcas de florerías, restaurantes y tiendas de belleza.

“Hace falta que se valore la creatividad en su justa dimensión. Que se abran más espacios para los jóvenes. Hay que seguir intentándolo. Esto es mi pasión y es a lo que quiero dedicarme toda mi vida”, afirma con cierta categoría.

Para la creación del avión Quetzalcóatl se inspiró en la colección de libros de cultura mesoamericana de su padre. Pasó semanas estudiándolos. Descubrió que el factor de unidad entre todas es la cosmogonía, eje de sus trazos. La paleta de colores proviene de los alebrijes, de las artesanías y de los sarapes.