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DEPORTES

Mo Farah, por los 3 mil metros en la Diamond League

A sus 32 años, el corredor de fondo británico busca conquistar una prueba para la que necesitará más velocidad. Un experto inglés en atletismo habla sobre la preparación de este magnífico deportista.
Domingo Aguilar
14 mayo 2015 21:39 Última actualización 15 mayo 2015 5:0
Mohammed Mo Farah busca ser el rey de la Liga Diamante. (Reuters)

Mohammed Mo Farah busca ser el rey de la Liga Diamante. (Reuters)

A pesar de que las competencias de 5 y 10 mil metros son las especialidades en las que conquistó el oro olímpico y mundial, Mohammed Mo Farah competirá en los 3 mil metros en la nueva edición de la Diamond League que empieza hoy.

Doha, Qatar, es la sede que inaugurará la competencia atlética de 2015. Ni las altas temperaturas, ni el hecho de que el fondista inglés de origen somalí haya cambiado de distancia serán factor en contra de su rendimiento.

“El entrenamiento no cambia mucho para las distancias entre 10 mil y 3 mil metros. Corre cerca de 120 o 130 millas a la semana. Necesita más velocidad para esta nueva prueba, pero está en muy buena forma este año. Ya estuvo en dos carreras, en la primera marcó un nuevo récord para las dos millas bajo techo (3 mil 200 metros en 8:03.40) y tres semanas después en Portugal rompió la marca británica para el medio maratón (59:32). Los 3 mil metros no le afectarán para nada, es una excelente distancia para él”, explica Sean Ingle, editor de deportes de The Guardian, experto de la pista.

Con el triunfo doble de Farah en los juegos de Londres 2012 y en el Mundial de atletismo en Rusia 2013 igualó al etíope Kenenisa Bekele. Ambos han sido los únicos capaces de ganar oro en 5 y 10 mil metros en ambas justas, y eso convirtió a Mo en un ídolo en Gran Bretaña. El asedio de los aficionados en las calles y en lugares de entrenamiento fue uno de los motivos que orilló al atleta de 32 años a mudarse a Estados Unidos, donde no es tan conocido y puede prepararse sin interrupciones con Alberto Salazar, entrenador que lo ha transformado en uno de los mejores fondistas del mundo.

“Mo no está viejo, pero el mejor rendimiento de los atletas normalmente se da en la última etapa de los 20. No lo ha hecho muy bien en el maratón, pero cuando se trata de largas distancias en la pista, lo que lo hace especial es que tiene un cierre muy veloz, específicamente en los últimos 400 metros. Puede correrlos en alrededor de 50 segundos y los mejores kenianos o etíopes no pueden hacer eso”, agrega Ingle.
Tanto entrenador como alumno debieron abandonar sus países de origen. Salazar nació en Cuba, su padre, José, era reportero y confidente de Fidel Castro. Después llegó el exilio y desde Estados Unidos se encargó de atacar y criticar la revolución isleña y a su líder.

En Massachussets creció y se preparó como maratonista: tres triunfos consecutivos en Nueva York (1980-1982) y uno en Boston (1982).
Farah nació en Mogadiscio, capital de Somalia, el año en que explotó una guerra civil (1983). Abandonó el país junto a su padre (ciudadano inglés) y vivieron refugiados en Yibuti hasta que pudieron mudarse a la isla europea.

Fue en 2010 que este par de corredores pudieron unirse a trabajar, a pesar de que lo intentaron desde 2009. El impedimento: Farah era atleta de Adidas y Salazar trabajaba para Nike en Oregon (donde siguen entrenando). Después de una prueba, el inglés y el estadounidense formaron el binomio.

La pasión del ahora mediofondista en su niñez era el futbol. Seguidor del Arsenal, deseaba ser un gunner y a la fecha no se pierde ni un juego del equipo londinense. Alan Watkinson, profesor de educación física del Feltham Community College, fue el responsable de que el joven que llegó a Londres sin saber hablar inglés empezara a correr para convertirse en uno de los atletas más grandes.