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Mike Napoli, liderazgo en Cleveland

El primera base de Cleveland llegó este año como agente libre y fue fundamental para que la tribu regresara a la Serie Mundial desde 1997; en esta temporada registró los mejores números de su carrera en hits, carreras anotadas y cuadrangulares.
Alain Arenas
25 octubre 2016 22:22 Última actualización 26 octubre 2016 5:0
Napoli encontró en Cleveland un “segundo aire”. (AP)

Napoli encontró en Cleveland un “segundo aire”. (AP)

Cuando Mike Napoli rechazó el contrato con el Rangers de Texas –equipo con el que había jugado en 2015- decidió firmar con el Indios de Cleveland, que tenía nueve años consecutivos sin ganar un juego de playoffs. Parecía una opción equivocada. Pero el pelotero se adueñó de la primera base de La Tribu y fue clave que la novena llegara al Clásico de Otoño por primera vez desde 1997.

Napoli encontró en Cleveland un “segundo aire”. Disputó apenas 35 juegos la temporada previa. La banca parecía su destino final, pero no. En 2016 participó en 150, su mayor cifra en 11 años en las Grandes Ligas y tuvo su mejor cosecha en hits, carreras anotadas, cuadrangulares y bases por bolas otorgadas.

“Lo más visible son los números que ha arrojado, pero es reflejo de su comodidad con el equipo y la ciudad. Napoli tiene la particularidad de no aparecer en varios momentos de la serie, pero cuando se necesita un hit que cambie el rumbo del juego lo conecta y hace que despierte la ofensiva”, explica a este medio Ben Reiter, encargado de seguir al Indios para la prestigiada revista Sports Illustrated.

El pelotero de 34 años cometió solamente 13 errores en la temporada. Esa cifra le permitió mantener la titularidad ante el venezolano Carlos Santana, cuatro años más joven y quien ocupó el cargo el año pasado.

“La mejor cualidad que tiene en la primera base es cómo utiliza las caderas para dirigir su cuerpo y poder atrapar correctamente la pelota. Es una característica que ha ido perfeccionando en los últimos cinco años; comenzó cuando estuvo en su primera etapa en Texas (2012). También lo favorecen los movimientos rápidos y poderosos que posee cuando hay batazos en su posición, eso le permite reaccionar adecuadamente para ponchar a los rivales”, agrega Reiter.

Con los cuatro equipos de las Mayores (Angelinos, Rangers, Medias Rojas e Indios) en los que ha militado llegó a postemporada. Y con tres a la Serie Mundial. Le faltó el Angelinos.

“Que sólo se haya perdido tres postemporadas se explica por varias razones. Es un jugador muy productivo en ataque y en defensiva, lo que atrae a muchas organizaciones. También está lo que hace fuera del terreno de juego. Es un excelente compañero, alegre en la casa club y en los vestidores. Realiza fiestas que hacen que el equipo se vuelva cercano”, añade el periodista.

En enero de 2017 terminará el contrato de Napoli con La Tribu. Varios medios publicaron que podría regresar a Boston, franquicia en la que fue campeón en 2013 y a la que él mismo ha declarado el gusto por la vuelta. Pero Reiter cree que el primera base se quedará el Indios.
“Podría jugar la próxima campaña en el equipo porque en la ciudad ha encontrado tranquilidad al estar lejos de las grandes metrópolis como Los Ángeles y Boston. Su permanencia también se daría porque tiene una buena plantilla que puede impulsar a la postemporada a Cleveland durante varios años, empezando por el cuerpo de abridores”, señala el reportero.

UNA ROTACIÓN REFORZADA
El Indios afrontó los playoffs sin el venezolano Carlos Carrasco y el dominicano Danny Salazar, dos de sus lanzadores abridores. El sudamericano sufrió una fractura en el brazo derecho el 16 de septiembre pasado que puso fin a su temporada, mientras que el caribeño se lesionó el codo derecho, lo que lo obligó a descansar dos semanas. En su lugar, el mánager Terry Francona utilizó a Andrew Miller y a Travis Shaw, quien fungía como relevista en el equipo. Entre los dos, obtuvieron tres victorias en la postemporada.

“En la Serie Mundial, Salazar regresará con el equipo y será un refuerzo de calidad para la rotación de abridores. Sin duda, la fortaleza de Cleveland son sus pitchers, quienes permitieron 15 carreras en ocho juegos de playoffs. Francona tuvo la habilidad de hacer un muy buen canje con los Yanquis para traer a Andrew Miller, quien tuvo salidas brillantes y como relevista ha sido sólido”, finaliza Reiter.