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DEPORTES

Michel Mulder, la joya 
de Holanda en Sochi

El patinador holandés Michel Mulder ganó la medalla de oro en los 500 metros en patinaje de velocidad. Con ello, su país se convierte en el máximo triunfador de esta disciplina. 
Ma. del Refugio Melchor
11 febrero 2014 22:10 Última actualización 12 febrero 2014 5:0
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Michel Mulder comenzó su carrera deportiva a los 6 años. (Reuters)

Michel Mulder comenzó su carrera deportiva desde los 6 años de edad. (Reuters)

Michel Mulder le regaló a Holanda la única medalla que le hacía falta en su palmarés. El rubio patinador se empleó a fondo para ganar la prueba de 500 metros para que su país se convirtiera en el máximo ganador del patinaje de velocidad con 30 preseas olímpicas.

Mulder superó por una centésima de segundo a su compatriota Jan Smeekens (plata) y su gemelo Ronald Mulder (bronce) para pintar de naranja el podio de los Juegos Olímpicos de Invierno Sochi 2014.

“Realmente no me fijé en el reloj, en el pasado había perdido carreras por algunas centésimas, pero ahora fue increíble, ¡Soy campeón olímpico!”, dijo Michel Mulder, el último producto de la mejor escuela del patinaje de velocidad que existe en el mundo.

Como todo campeón, Michel inició su carrera deportiva desde pequeño, con sólo seis años dejó su natal Zwolle para entrenar seis días de la semana en el complejo deportivo Deventer. En realidad no tenía muchas opciones porque sus cinco hermanos también practican el patinaje de velocidad.

De hecho, su madre Leidy Mulder decidió retrasar un día su parto porque no quería perderse las competencias de patinaje en la televisión. Tal es la pasión por este deporte en Holanda, un pequeño país que en el invierno cuenta con más de 200 kilómetros de canales y lagos congelados que se convierten en las pistas de aprendizaje de los futuros campeones.

Así como domina la pista a toda velocidad, Mulder es un aplicado estudiante que habla inglés, francés y alemán.

Su filosofía es simple: “tratar de mejorar cada detalle para brindar lo mejor de mí”. También le gusta tocar la guitarra y el piano.

Su entrenador, Gerard van Velde, es parte fundamental del éxito de la escuela de patinadores de velocidad en Holanda. Ganador de la medalla áurea en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City (2002) en la prueba de mil metros, abandonó las competencias en el 2008 para convertirse en preparador.

Campeones que forman a futuros campeones, ese es el éxito de Holanda, país que con 17 millones de habitantes puede sentirse orgulloso de dominar el vértigo de la velocidad en Sochi. Su cosecha de tres preseas de oro, dos platas y tres bronces que lo mantienen en la pelea por los primeros lugares del medallero.

La delegación holandesa había acaparado todo el oro en Sochi hasta que apareció la surcoreana Lee Sang Hwa para ganar los 500 metros femenil imponiendo récord olímpico con una marca de 74.70 segundos, superando a la rusa Olga Fatkulina (plata) y la holandesa Margot Boer (bronce). Seguramente los holandeses ya buscan a la candidata para pelear con la asiática el primer lugar dentro de cuatro años.