AFTEROFFICE
culturas

Michael Manring: gurú del sonido

"El rock está muriendo; es el tiempo del jazz y la electrónica", afirma el músico Michael Manring. Más allá de ser considerado "el mejor bajista del mundo", este virtuoso de las cuerdas ha logrado expandir la experiencia musical y lo que viene con ella.
María Eugenia Sevilla
25 enero 2016 21:21 Última actualización 26 enero 2016 5:0
Dice que regresar a México es particularmente significativo para él por el momento difícil por el que atraviesa el país. (Cortesía)

Dice que regresar a México es particularmente significativo para él por el momento difícil por el que atraviesa el país. (Cortesía)

Michael Manring es un caminante del sonido. Un buscador que en el afán de encontrar se ha vuelto un poco gurú, un poco mago: crea realidades, transforma mentes, extiende los límites de lo posible. Más allá de ser considerado “el mejor bajista del mundo”, este virtuoso de las cuerdas ha logrado expandir la experiencia musical y lo que viene con ella. Sobre las huellas inortodoxas de su maestro, Jaco Pastorius (1951-1987), se inventó técnicas e incluso instrumentos para lograr sonoridades antes imposibles.

Siendo un innovador de tiempo completo desde hace tres décadas, le preocupa el anquilosamiento del rock, género que fue caldo de vanguardia en el siglo XX y que, considera, en el presente no parece preocuparse por decir cosas nuevas. “Es importante respetar el pasado, pero no debe quedarse ahí; por naturaleza este género debe ser siempre desafiante, y está atorado; es la muerte del rock”.

Por el contrario, este artista que ha transitado por el jazz, la fusión, el new age y ahora escapa a cualquier molde, considera que uno de los géneros en los que hay mucho espacio para la novedad es el electrónico –con la amplitud que esta etiqueta conlleva- y, por supuesto, el jazz.

“Esta es una época para que el jazz dé un paso adelante; sería maravilloso ver más ideas, es tiempo. Creo que sí lo estamos viendo en escenas más subterráneas. Se requiere más apoyo de los periodistas, de los medios para que se difunda”, advierte.

“Necesitamos innovar porque, en mi opinión, tenemos un problema cultural. El arte debe estar en la vanguardia. ¿A qué se debe que estemos mirando tanto atrás? No puedo decirlo, pero me parece que hay miedo. Vivimos en un mundo muy inestable. No estoy de acuerdo en que la innovación esté sobrevalorada, por el contrario, es lo que nos permitirá crecer y salir adelante no sólo en lo musical”.

Nacido en Washington D.C. en 1960 y afincado en la zona de la bahía de San Francisco, Manring ha realizado infinidad de grabaciones y colaboraciones con grandes músicos; pero en solitario no es tan prolífico. Soliloquy, el último de sus seis discos -todos ellos de culto, en particular el inasequible Thonk, de 1994, salió en 2005. La buena nueva es que está por romper esa pausa que simplemente, dice, se debió a que “quería hacer otras cosas”.

“Ya tengo un disco a la mitad. Será totalmente solo. Luego cambiaré de dirección. Quiero hacer al menos uno más. Tengo muchas ideas”, adelanta.

Dice que en los últimos años se ha adentrado en el estudio de la música clásica de India para incorporar esas ideas al uso de la electrónica. “Es muy importante para mí mantener el matrimonio electroacústico”, subraya.

También continúa explorando posibilidades para construir otro hyperbass con la casa Zon Guitars, con la que desarrolló el primero de estos instrumentos de cuerda personalizados. “Hemos trabajado en el diseño de un bajo más elaborado, de 12 cuerdas, pero no estamos seguros de continuar, de modo que estamos trabajando en otra versión del hyperbass.

Dice que regresar a México es particularmente significativo para él por el momento difícil por el que atraviesa el país. “Quiero decir que es terrible lo que se dice sobre esta tierra y sobre su gente; éste es un lugar increíble, de gente maravillosa y esa es la percepción que debemos alimentar”.

TRES TRISTES TIGRES DEL BAJO ELÉCTRICO: 3BELOW
En el escenario, para ellos todo es como un juego con juguetes muy caros que no cualquiera puede dominar: bajos modificados como el hyperbass, el touch guitar o la guitarra warr, con los que establecen dinámicas de una energía explosiva, de cursos impredecibles. Ellos son el mexicano Alonso Arreola, considerado uno de los bajistas más destacados del país, y los estadounidenses Michael Manring, figura de culto mundial, y Trey Gunn, a quien México ha visto en solitario y como parte de la legendaria banda británica de rock progresivo King Crimson.

“Es un show bastante lúdico en el que tocamos bajos muy modificados y de manera muy atípica; exploramos zonas distintas de la cancha y tomamos diferentes roles”, dice Arreola, iniciador de este proyecto, 3Below, que presentará improvisaciones y composiciones originales, tanto nuevas como anteriores, en tres conciertos: mañana en Guadalajara, el viernes en el DF y el sábado en Aguascalientes.

3Below se presenta en concierto el viernes a las 21:00 horas en el Lunario. La banda explora algunos de los instrumentos menos estudiados.