AFTEROFFICE
BUENA VIDA

Michael Kors quiere entrar a la moda de lujo

Cada vez hay más gente enamorada de Michael Kors, la marca estadounidense que quiere entrar al mercado de moda de lujo que actualmente dominan firmas europeas como Gucci y Louis Vuitton. 
Bloomberg
04 abril 2014 19:24 Última actualización 06 abril 2014 5:0
Michael Kors, una marca que se caracteriza por sus bolsas de lujo. (Tomada de Facebook)

Michael Kors, una marca que se caracteriza por sus bolsas de lujo. (Tomada de Facebook)

Sophie Fiszman, una ejecutiva en finanzas de París de 53 años y aficionada a la moda, solía usar las marcas europeas como Louis Vuitton y Gucci. Ya no más. Ahora ella compra en la tienda de Michael Kors en Rue Saint-Honoré de París, uniéndose a un creciente grupo de consumidores europeos que han adoptado al diseñador estadounidense.

En días anteriores, Sophie compró una cartera estampada de piel de pitón en color azul en la tienda por menos de 300 euros (unos 412 dólares).

"El precio es muy bueno por lo que se obtiene”, comenta Fiszman, quien trabaja como co-director general de OFI Asset Management. "Me gusta el nuevo estilo que tiene Michael Kors", una tienda dedicada al llamado "sport-lujo".

Para Michael Kors Holdings Ltd, el atractivo creciente es dejar que la marca supere a los fabricantes de bolsos de lujo europeos en su propio territorio. Después de desafiar a Coach Inc. en Estados Unidos, Kors está abriendo tiendas cerca de sus rivales europeos, con el objetivo de obtener clientes autodenominados con estilo "jet-set" y precios relativamente bajos.

Las ventas europeas de la compañía aumentaron a más del doble, a 140.3 millones de dólares durante el trimestre de vacaciones, es decir, el 14 por ciento de sus ingresos totales. La industria europea de bienes de lujo, por su parte, creció apenas un 2 por ciento el año pasado, desacelerándose desde una tasa de 5 por ciento en el 2012, según Bain Co.

La apertura de tiendas europeas de Kors se están cumpliendo con "gran anticipación" y los bienes se agotan, señala John Idol, máximo responsable ejecutivo. El récord del diseñador para obtener las tendencias correctas es apreciado por el comprador europeo, quien es astuto para la moda, pues no sólo se deja guiar por precios exorbitantes, sino por un estilo realmente único.


KORS Y SU RETO DE SUPERAR A LAS GRANDES MARCAS


El desafío de Kors ahora se centra en vencer a aquellos clientes que se niegan a consumir moda de lujo estadounidense.

La compañía también está menos diversificada que los gigantes de la industria y creciendo de una base mucho más pequeña. Por ejemplo, LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton SA vende de todo, desde coñac hasta joyería fina, mientras Kering SA es propietaria de marcas que van desde Gucci hasta Saint Laurent. Por ello, a Kors aún le queda mucho camino por recorrer.

Los residentes y turistas de Europa compran el 34 por ciento de los artículos de lujo del mundo, de acuerdo con Bain, convirtiendo a la región en el principal campo de batalla para las marcas de alta gama. A nivel mundial, la industria generó cerca de 300 millones de dólares en ventas el año pasado.

GRANDES CAMBIOS

En los últimos años, muchos consumidores europeos han adoptado más la moda "contemporánea", que a menudo cuesta menos que los productos de diseño, afirma Lorna Hall, jefa de ventas minoristas y estrategia en la pronosticadora de moda WGSN de Londres.

El internet, dijo, también ha impulsado una internacionalización del gusto. Eso significa que el típico consumidor europeo puede estar usando una mezcla de marcas de alta y baja gama.

Las marcas europeas han buscado promocionar su exclusividad abriendo un menor número de nuevas tiendas y empujando al alza los precios, dice Robert Burke, fundador de una empresa de consultoría de lujo con sede en Nueva York. Eso creó una oportunidad particularmente buena para Kors para intervenir con productos más asequibles.

Kors utiliza la fórmula europea para crear moda de pasarela de alto perfil, a pesar de que produce bienes a precios más bajos y añade un toque de novedad estadounidense, sostiene Allegra Perry, analista de acciones en Cantor Fitzgerald de Londres. La mayoría de sus bolsas cuestan de 300 a mil euros, en comparación con sus rivales, quienes ofrecen sus productos en precios de mil a 2 mil euros.