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Miami apuesta
por el tricampeonato
con LeBron James

Este jueves inicia la final por la supremacía de la NBA, el Heat de Miami tiene en este hombre el arma para poder enfrentar a los Spurs de San Antonio. El equipo entraría al selecto grupo de los que han ganado tres veces consecutivas: Celtics, Lakers y Bulls.
María del Refugio Melchor
01 junio 2014 23:23 Última actualización 02 junio 2014 5:0
LeBron James es un jugador fuera de serie, reúne las cualidades con las que sueña cualquier entrenador: velocidad, precisión, defensiva e inteligencia. (AP)

Es un jugador fuera de serie, reúne las cualidades con las que sueña cualquier entrenador: velocidad, precisión, defensiva e inteligencia. (AP)

Lanza más rápido que Tom Brady, su zancada es más larga que la del hombre más veloz del planeta, Usain Bolt, pero su salto de 1.12 metros es lo que convierte a LeBron James en el mejor basquetbolista del mundo y un atleta extraordinario.

Cuando James dejó Cleveland, eligió Miami para ganar los títulos que se le habían negado. No se equivocó, en tan sólo cuatro temporadas el Heat ha conquistado dos coronas y puede ganar una tercera de manera consecutiva.

De alcanzar la proeza, pasaría a engrosar la reducida lista de franquicias consideradas dinastías en la historia de la NBA, algo que sólo han conseguido tres equipos: Celtics, Lakers y Bulls.

Una victoria del Heat también podría consolidar a Miami como el equipo de mayor éxito en la historia del deporte profesional del sur de la Florida, superior a la de los Delfines que ganaron dos Super Bowl de la NFL en 1973 y 1974.

Su éxito se basa en la gran capacidad de LeBron, un jugador fuera de serie que reúne las cualidades con las que sueña cualquier entrenador: velocidad, precisión, defensiva e inteligencia.

En tan sólo 10 años de carrera profesional, James ya se codea con jugadores históricos como Shaquille O’Neal, Michael Jordan y Bill Russell, basquetbolistas que con su talento construyeron las dinastías de Lakers de Los Ángeles, Bulls de Chicago y Celtics de Boston, respectivamente.

Con sus 2.16 metros de estatura, Shaquille O’Neal ganó tres títulos seguidos con Lakers y fue designado el Jugador Más Valioso de las finales. Agregó un cuarto título, curiosamente, con el Heat de Miami en 2006.

El Shaq jugó 19 temporadas en la NBA, dominó la posición de centro con sus 147 kilos, aunque su gran defecto era el cobro de tiros libres.
Michael Jordan ganó seis títulos con los Bulls de Chicago y en todas esas finales obtuvo el título del Jugador Más Valioso. Air Jordan jugó 15 temporadas y fue la gran figura que impulsó la marca de la NBA en todo el mundo.

Sin duda la mayor dinastía del basquetbol profesional estadounidense es la de los Celtics de Boston, que ganaron ocho campeonatos consecutivos (1959-1966) gracias al aporte de su pivote Bill Russell.
Dirigidos por Red Auerbach lograron el título en la campaña 1956-57 cuando vencieron en la final en siete juegos a los Hawks de San Luis para darle la primera corona a la franquicia de las 17 que tiene actualmente.

Nadie ha ganado más títulos que los Celtics, aunque los Lakers están cerca de alcanzarlos con sus 16 trofeos, los Bulls tienen seis y los Spurs de San Antonio, nuevamente el rival a vencer en la final, cuenta con cuatro.

A esa lista de grandes campeones quiere unirse el Heat de Miami, que tiene en total tres títulos de la NBA (2006, 2012 y 2013). Por eso apostó fuerte, pagó 109 millones de dólares por un contrato de seis años para llevar a sus filas a James.

LeBron es el jugador más joven en alcanzar la cifra mágica de los 20 mil puntos, lo hizo a los 28 años y 17 días para superar a Kobe Bryant que lo había hecho a los 29 años y 122 días de edad. Y aún le quedan muchas marcas por romper.