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buena vida

Mezcal con sabor a murciélago

El respeto por la tradición mezcalera incluye el cuidado a la naturaleza y el murciélago es un actor crucial puesto que poliniza las plantas de agave. Entrecampos le hace honor con su nueva etiqueta.
Lizbeth Hernández
17 octubre 2017 21:41 Última actualización 18 octubre 2017 5:0
MEZCAL

(Cortesía)

Se necesitan el uno al otro. Para que el mezcal y el tequila existan hay un agente natural al que se le da poca importancia, es el murciélago magueyero que poliniza las plantas de agave. Tiene millones de años haciéndolo, con ello se asegura la buena salud de los agaves y se beneficia la producción.

En homenaje, el mezcal Entrecampos, es una etiqueta con la que se promueve la aportación de ese animalito, su nombre hace referencia al viaje que los quirópteros emprenden entre México y Estados Unidos.
“El respeto por la tradición mezcalera incluye el cuidado a la naturaleza y el murciélago es un actor crucial porque con su polinización se disminuye la vulnerabilidad a plagas y enfermedades”, asegura Mario Mendoza, productor del destilado.

El mezcal se produce en Santiago Matatlán, Oaxaca, tiene 44 por ciento de alcohol y su materia prima es el agave espadín, que es tatemado y cocido en horno cónico de tierra, después tiene una doble destilación en alambique de cobre.

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“Es ideal para mezclar en cócteles porque resalta los cítricos, pero también se lleva bien con sabores dulces, su toque ahumado es un ingrediente apreciado en la alta coctelería”, añade Mario.

La importancia de los murciélagos en el proceso de realización del tequila y el mezcal es tal que se creó el sello Bat Friendly, cuya misión es proteger a esos mamíferos voladores porque por más de un siglo los procesos industriales del tequila devastaron la mayor parte de la diversidad genética de los agaves tequileros.

El sello se otorga a las empresas mezcaleras y tequileras que certifiquen que dejan florecer un 5 por ciento de los agaves y permiten certificar el otro 95 por ciento restante, al frente del esfuerzo está el investigador del Instituto de Ecología de la UNAM y director científico del proyecto, Rodrigo Medellín.