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México enfrentará a EU con 10% de aficionados de su lado

Con por lo menos el 90 por ciento de la tribuna en su contra, la Selección Mexicana buscará su primera victoria de la historia en Columbus, Ohio, ante su similar de Estados Unidos en el inicio del hexagonal final de la Concacaf con rumbo a Rusia 2018. 
Alain Arenas
10 noviembre 2016 21:14 Última actualización 10 noviembre 2016 21:26
De acuerdo al censo de población de Estados Unidos realizado en el 2015, sólo el 1.5 por ciento de la población de Ohio es mexicana. (AP)

De acuerdo al censo de población de Estados Unidos realizado en el 2015, sólo el 1.5 por ciento de la población de Ohio es mexicana. (AP)

La Selección Mexicana de futbol buscará su primera victoria de la historia en Columbus ante Estados Unidos, con por lo menos el 90 por ciento de la tribuna en su contra, en el inicio del hexagonal final de la Concacaf. Además, el combinado nacional enfrentará el encuentro a tres días de la victoria presidencial de Donal Trump, quien amenaza con deportar a los inmigrantes mexicanos.

El encuentro se realizará en Ohio, estado que ganó el candidato republicano. Pero en Columbus, ciudad donde está ubicado el estadio Mapfre, lo ganaron los demócratas casi con dos tercios de los votantes. Los afiliados de este partido, se han caracterizado históricamente por ser más tolerantes con los inmigrantes.

"La mayoría de los fans estadounidenses son jóvenes y sus ideas simpatizan con los demócratas. Su afición nació cuando se organizó el Mundial de 1994 en territorio estadounidense. Son parte de los llamados millennials y en su mayoría estuvieron contra Trump en la campaña presidencial. Ellos van a apoyar a su Selección, pero es improbable que hagan cantos o señales referentes a Trump para molestar a los mexicanos", señala Martin Rogers, reportero del diario USA Today, quien cubre el partido en Columbus.

Pero la preocupación de que se presenten incidentes persiste hasta por los mismos jugadores. Michael Bradley, centrocampista estadounidense y simpatizante de la candidata demócrata Hillary Clinton, aconsejó a los asistentes al partido tener respeto con los jugadores y aficionados mexicanos.

“Una minoría que votó por los republicanos acudirá al estadio. No sería una locura que hubiera cantos racistas contra los mexicanos. Si esto pasara, otros aficionados estadounidenses podrían abuchearlos. Hay que aclarar que este último grupo cuenta con educación universitaria y no permitiría esto. Ellos piensan: ‘Odiamos a México en el futbol, pero no lo hacemos en la vida’”, añade Rogers.

De acuerdo al censo de población de Estados Unidos realizado en el 2015, sólo el 1.5 por ciento de la población de Ohio es mexicana.

“Ni dentro ni fuera del estadio se han organizado algún tipo de protestas contra jugadores o público mexicano. Pero hay un ambiente de preocupación del comité organizador del partido. Para muestra lo que dijo Bradley, quien es el capitán del equipo”, explica Kevin Baxter, reportero de Los Angeles Times, quien cubre el partido eliminatorio.

Para Rafael Fernández de Castro, internacionalista del Instituto Tecnológico de México (ITAM), el partido no es peligroso para los aficionados mexicanos. “Ohio no es un estado donde esté arraigado el radicalismo del partido republicano. En la anterior elección votaron por los demócratas. Es poco factible que haya protestas contra los mexicanos. Además, hay que recordar que el futbol atrae menos seguidores que el beisbol, basquetbol o futbol americano”.

EL OTRO PARTIDO
La Selección mexicana tiene cuatro procesos eliminatorios (Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014) en los que pierde ante Estados Unidos en Columbus por idéntico marcador: 2-0. Jonathan Bornstein, quien participó en el duelo eliminatorio rumbo al mundial de Sudáfrica y actual jugador del Querétaro, explica que jugar en esa ciudad representa una garantía para tener el apoyo del público.

“Antes de ese encuentro que se jugó 2009, el boletaje estaba agotado. La directiva del Columbus Crew hace promociones para que las entradas las adquieran una mayoría de aficionados estadounidenses semanas, o meses antes del partido. Cuando salimos al campo, era increíble el apoyo. Era radicalmente diferente al de California o Florida, donde había aficionados de ambos bandos”, dice el lateral.

Claudio Suárez, exseleccionado que jugó la primera derrota mexicana en esa ciudad, menciona que en todas las derrotas de México vienen antecedidas de un mal momento del cuadro nacional. “En el primer juego cometimos errores puntuales, incluido uno mío al desatender una marca en un tiro de esquina. Pero en los otros han pasado lo mismo. Estados Unidos siempre juega al contragolpe y es letal; mientras en México tiene la posesión de la pelota y no anota. Por eso no hemos podido ganar en Columbus”.

Al combinado de Juan Carlos Osorio se le presenta otra oportunidad para que la Selección Mexicana gane un partido eliminatorio en territorio estadounidense, luego de 44 años de no hacerlo. La última victoria mexicana se remonta al 10 de septiembre de 1972 en Los Ángeles.