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México desdeña el semillero de los atletas del futuro

De los 12 mil 200 atletas todos menores de 28 años que se presentarán en la Universiada Mundial de Gwangju, Corea del Sur, a partir de mañana, sólo 172 son mexicanos. Este año las esperanzas se depositaron en el equipo de futbol femenil, conjunto que en 2013 se hizo de una medalla de plata.
Patrick Loliger, ganador de la medalla de plata en prueba de remo en Kazán, asegura que lo más difícil de combinar escuela y alto rendimiento deportivo son los viajes. (Cortesía)

Patrick Loliger, ganador de la medalla de plata en prueba de remo en Kazán, asegura que lo más difícil de combinar escuela y alto rendimiento deportivo son los viajes. (Cortesía)

Estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado de todo el mundo que combinan su preparación académica con la práctica de algún deporte se presentarán en la Universiada Mundial de Gwangju, Corea del Sur, a partir de mañana (hasta el 14 de julio). En total participarán 12 mil 200 atletas, todos menores de 28 años, de los cuales 172 son mexicanos.

Cada dos años la Federación Internacional de Deporte Universitario (FISU) celebra justas veraniegas e invernales y suele reunir a los máximos representantes del deporte internacional. Sin embargo, la edición actual (número 28) se llevará a cabo en fechas cercanas a los Juegos Panamericanos, los cuales servirán como filtro para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Por ello, los atletas nacionales que simultáneamente se encuentran cursando una carrera profesional, prefirieron competir en la justa a nivel continental el próximo 15 de julio.

Patrick Loliger ganó una medalla de plata en la prueba de remo en la edición pasada de la competencia, la cual se llevó a cabo en Kazán. El deportista asegura que lo más difícil de combinar escuela y alto rendimiento deportivo son los viajes, “porque puedes llegar a faltar tres semanas o hasta un mes y es complicado recuperarse en las materias”. Es por ese motivo que el desarrollo académico de los representantes mexicanos suele atrasarse. Sin embargo, el remero afirma que la mayoría de los asistentes a una Universiada no buscan mantenerse en la máxima exigencia atlética.

De acuerdo con Loliger, estudiante de la licenciatura en Negocios Internacionales, en el país no se le da mucha importancia al deporte universitario y dice que las instituciones ayudan a desarrollar el talento de aquellos capaces de destacar previamente a nivel nacional o internacional. Cuando la Universiada no interfiere con un proceso olímpico, en México se le da un lugar a quienes les fue mejor en una justa veraniega.

Para la cita de Gwangju, más de la mitad de los integrantes de la delegación de México son alumnos de la Universidad Autónoma de Chihuahua, del Tecnológico de Monterrey y de la Universidad Autónoma de Nuevo León (máximos vencedores de la Universiada nacional), y también fueron elegidos, principalmente, para los deportes de conjunto. De la UNAM sólo se clasificaron cuatro deportistas.

Este año las esperanzas se depositaron en el equipo de futbol femenil, conjunto que en 2013 se hizo de una medalla de plata. Ana Pontigo Carmona, maestrante en Innovación Empresarial en el Tecnológico de Monterrey, es la capitana del conjunto y fue elegida como la abanderada.

El proceso de selección para la cita internacional inicia con la competencia de instituciones de educación superior en el país que se celebra año con año. “En la Universiada (nacional) participan cerca de 7 mil estudiantes y existen casi un millón de inscritos desde los torneos intramuros que tenemos en el proceso. Para las competencias están afiliadas más de 320 universidades”, explica el doctor Julio César Guedea, secretario general del Consejo Nacional del Deporte de la Educación (CONDDE).