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María Katzarava, madurez vocal en su punto

La cantante de ópera mexicana inicia este domingo la temporada de la ópera 'Turandot', de Puccini, en el Palacio de Bellas Artes. "Estoy en un momento culminante. En este repertorio lírico me voy a quedar muchos años", dice en entrevista. 
Rosario Reyes
25 mayo 2017 21:53 Última actualización 26 mayo 2017 5:0
"Después de ganar Operalia se empezaron a abrir los contratos, literal, de la noche a la mañana", dice Katzarava. (Especial)

"Después de ganar Operalia se empezaron a abrir los contratos, literal, de la noche a la mañana", dice Katzarava. (Especial)

Sus personajes favoritos son las damas dramáticas del repertorio lírico que comenzó a abordar el año pasado, con su debut en Suiza como 'Marguerite', en Fausto, de Gounod, y en el Liceu de Barcelona -la ciudad donde radica- como 'Desdémona', en Otello, de Verdi. Alcanzó la madurez vocal para interpretar roles fuertes, cuyo carácter apasionado, dice, es similar al suyo.

María Katzarava
nació en una familia de músicos. Sus padres, Archil Katzarava, originario de Georgia, y la mexicana Delia Hernández, violinista, se conocieron cuando pertenecían a la Filarmónica de la Ciudad de México. Como ella hizo un posgrado en Kiev, hablaba ruso, el idioma con el que se enamoraron.

A sus hijos les fue impuesto el estudio musical: Irakli, el varón, es violinista, y ella, pianista. comenzó a tomar clases de violín a los 5 años, mientras soñaba con ser médico, pero una década después, cuando vio a la chilena Verónica Villaroel en Bellas Artes, decidió cambiar las cuerdas por la voz.

Dejar México
No fue planeado. Después de ganar Operalia se empezaron a abrir los contratos, literal, de la noche a la mañana. Un trabajo llevaba a otro y así fue que me embarqué. Barcelona es una ciudad muy tranquila, con mar, montaña y muy céntrica en Europa, me muevo con facilidad. Me paso la mayor parte del tiempo viajando, pero cuando estoy en casa me gusta cocinar y también viajar por placer, pueblear, andar en moto.

Los concursos
Es un potencial para los jóvenes cantantes. Ganar significa visibilidad, pero al final es sólo un premio a la perseverancia. Los concursos no son garantía de que ya estás hecho, pero lo más valioso es tener la experiencia del escenario, que después se logra durante años y años de cantar un mismo rol que, sin embargo, cada vez es diferente.

Niñez de músico
Te vuelves más solitario. Tenía que estudiar cinco horas el violín, igual que mis hermanos. No había tiempo para juegos, pero valió mucho la pena, porque se despierta una emotividad y una inteligencia muy importantes para un niño; cuando eres adulto agradeces tocar algún instrumento, por la parte musical y por la preparación. Ser cantante no basta, tienes que ser un músico.

Renuncia a la medicina
A mí también, de alguna forma, la música me ha salvado. Quería ser médico, pero no pude, fue una carrera frustrada para mí, y algo de lo que entendí es que en mi carrera también puedo ser un médico del alma, del corazón, y hacer pasar momentos bellos a las personas que van a verme, que se olvidan de todos sus problemas; eso ha sido una gran recompensa. El éxito es muy subjetivo, lo que me importa es que la gente realmente disfrute lo que le ofrezco.

La madurez vocal
Estoy en un momento culminante. En este repertorio lírico me voy a quedar muchos años, pero no dudo que, debido a que la voz va embarneciendo, así como el cuerpo, por los cambios emocionales, las vivencias y otros factores, la madurez de mi voz requiera de tiempo. Ahora mismo sé que sí me voy a quedar por mucho en este nuevo lugar, pero aún me falta mucho por recorrer.

Su fundación
Me importa mucho la juventud, sobre todo, en México. Quiero aportar un granito de arena a mi país, a esta sociedad, que tristemente está pasando por momentos terribles, no sólo en el estado de Guerrero, donde está la fundación; estamos viviendo una crisis espantosa, pero por algo empiezo y espero expandirlo más. Muchos niños han salvado la vida gracias al arte y la música, han entendido que no sólo se trata de aprender un instrumento, sino vivir de él. Recibimos cartas, dibujos de los niños que nos cuentan que ya no se van a tener que dedicar al narcotráfico como sus papás y se dibujan ellos tocando un instrumento. Eso me mueve muchísimo, me doy cuenta que sí sirve y funciona.

Representar a México
Es la oportunidad de mostrar lo mejor de mí. Realmente doy lo máximo, me preparo siempre. México no sólo es la violencia y las drogas o la inseguridad. Y yo trabajo para combatir estos males con lo que puedo, siendo como una embajadora de la cultura, para que en el extranjero no sólo vean esta catástrofe que vivimos acá. Hay muchos artistas mexicanos, no sólo en el rubro musical, que se esfuerzan por mejorar al país.

Lo que viene
Este domingo inicia la temporada de la ópera Turandot, de Puccini, en el Palacio de Bellas Artes, en la que interpretará el rol de Liu (funciones agotadas); se transmitirá vía streaming por www.bellasartes.gob.mx.

El 10 junio a las 19:00 horas, en el Teatro de la Ciudad, participará junto a Rocío Tamez, Maribel y Verónica Villarroel en el concierto Voces contra la violencia, a favor de la Fundación María Katzarava, que apoya con estudios musicales a niños y jóvenes de Arcelia del Progreso, Guerrero. En los próximos meses cantará Stiffelio, de Verdi, en el Festival de Parma, Italia, y en Helsinki, Finlandia, para regresar a México -fechas por confirmar- con La voz humana, de Poulenc, y La vida breve, de De Falla.