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Marco Fabián, más dudas que certezas en Alemania

Un delantero cargado de ilusiones, aunque es una luminaria desconocida en Alemania. El exdelantero del Guadalajara, Marco Fabián, ha batallado con los problemas como si fueran rivales permanentes, dentro y fuera del campo.
Mariana Jiménez
21 enero 2016 22:4 Última actualización 22 enero 2016 5:0
Aunque en Alemania dicen no conocer a Marco Fabián, pisa fuerte en la cancha de la era digital. (Tomada de Twitter del club Frankfurt)

Aunque en Alemania dicen no conocer a Marco Fabián, pisa fuerte en la cancha de la era digital. (Tomada de Twitter del club Eintracht Frankfurt)

Los problemas van y vienen. Son, si quiere, una sustancia de la vida. El exdelantero del Guadalajara, Marco Fabián, ha batallado con ellos como si fueran rivales permanentes, dentro y fuera del campo. Aunque intenta huir de ellos, siempre llegan nuevos, o los recuerdos de otros antiguos. Cuenta que su objetivo principal al marcharse a Europa fue crecer como persona y, desde luego, como futbolista.

“Quiero mejorar con la misma humildad y con el mismo respeto de siempre. Debo ser un profesional. Empeñar la disciplina que se merece este deporte en esta nueva etapa de mi carrera”, sostiene el nuevo militante del Eintracht Frankfurt, uno de los viejos de la Bundesliga que nunca ha alzado el título de campeón (presume solamente cuatro Copas y una Europa League).

Cuando Fabián habla de “problemas”, en verdad se refiere a festejos equivocados por evocaciones violentas -en un país saturado de ese tipo de expresiones-, excesos, vida nocturna que termina en las mañanas y escándalos sexuales. No poca cosa. Más cuando Alemania se ha puesto al día, casi puntualmente, de esos malos ratos de su pasado. No ha sido facil autojuzgarse. A su hermano mayor, Jonathan, lo asesinaron en Guadalajara cuando tenía 23 años. El hecho marcó la vida de Marco para siempre. Era muy niño y aún peloteaba con sus amigos en las accidentadas calles tapatías. Puede decirse que el astro dirime un partido contra sus circunstancias y contra sí mismo de manera continua y agobiante.

Según la prensa alemana, consultada por este medio, la afición del Frankfurt encuentra en él a un Caballo Negro, metáfora que suele usarse cuando se habla de alguien desconocido o misterioso. Esa duda de la que poco se espera y termina sorprendiendo a la gente. La afición no lo ha podido ver jugar, puesto que en la pretemporada el conjunto hizo maletas a un lugar más cálido, Abu Dhabi. Los reporteros alemanes consultados sostienen que, como Javier Hérnandez con el Leverkusen, Fabián tendrá que ganarse el corazón de la tribuna.

El mexicano debutará el domingo en el Commerzbank-Arena, casa del Frankfurt, ante el Wolfsburgo. Como suele suceder en toda Alemania, los hinchas encuentran en el club una deidad dominical. En cada partido el estadio, con una capacidad para 51 mil espectadores, se llena. Contra todo, Marco confía en que este equipo es lo que necesita para su futuro.

“En un club como éste puedo crecer como jugador, puedo evolucionar, pensar en grandes cosas y crecer como persona. Es un plantel con mentalidad diferente a la liga mexicana. Aquí se trabaja al máximo todos los días. Me ayudará mucho este cambio de vida”, platica el futbolista.

Armin Veh, director técnico del once, ha llevado a tres mexicanos a Europa: a Pável Pardo, Ricardo Osorio (Stuttgart) y, ahora, a Marco. La experiencia le ha dado para formarse un idea concreta: cree que los mexicanos se caracterizan por buen rendimiento físico y por su entrega en la cancha. Sin embargo, también sabe que existen algunas complicaciones de logística como con casi todos los futbolistas latinoamericanos: los viajes para cumplir con Selección en juegos oficiales, eliminatorias mundialistas y Copas América.

“Aquí el juego es muy intenso. Me imagino que el seguimiento que me dieron fue porque necesitaban un jugador que se atreviera a encarar, a tirar, que fuera mas ofensivo. Justamente las cualidades que tengo. Aportaré al equipo para obtener buenos resultados para todos”, afirma un entusiasmado Marco Fabián.