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Marcelo Bielsa, 'El Loco' que tiene al Marsella como líder en Francia

Marcelo Bielsa aceptó el reto de dirigirlo en julio pasado y ahora lo mantiene en el camino rumbo al décimo trofeo, después de superar el primer tercio de la competencia 2014-2015.
Domingo Aguilar Mendiola
27 octubre 2014 0:29 Última actualización 27 octubre 2014 5:0
No hay muchos títulos en el palmarés de Bielsa, pero sus métodos han hecho que sus equipos tengan un estilo propio. (Reuters)

No hay muchos títulos en el palmarés de Bielsa, pero sus métodos han hecho que sus equipos tengan un estilo propio. (Reuters)

Marcelo Bielsa le dijo a su madre que se iba de la casa a los 16 años. Ella le preguntó por qué, a lo que contestó: “tengo cosas que hacer”. Así se fue a vivir con sus compañeros de Newell’s Old Boys para crecer como futbolista, pero su capacidad como estratega superó la de sus piernas, y gracias a ella ahora está al mando del Olympique de Marsella.

Este año el conjunto galo celebra 115 años de existencia como líder de la actual temporada (26 puntos), a pesar de haber caído ayer contra el Olympique de Lyon, que acabó con la racha de ocho juegos ganados del equipo marsellés. Es el único club francés con trofeo de Champions (1993) y el segundo del país con más campeonatos de primera división (9).

Bielsa aceptó el reto de dirigirlo en julio pasado y ahora lo mantiene en el camino rumbo al décimo trofeo, después de superar el primer tercio de la competencia 2014-2015.

El rosarino dejó de ser jugador profesional a los 26 años. Antes de abandonar los campos puso un puesto de periódico, que según sus compañeros, más que un negocio era un pretexto para mantenerse al tanto del futbol. Tuvo un breve paso por la Universidad de Buenos Aires, donde estudió Educación Física; después regresó a Rosario y se convirtió en director técnico.

Jorge Griffa, ex director de la cantera de Newell’s, le hizo el primer encargo a Bielsa en 1982: reclutar jóvenes de toda Argentina para abastecer de talento al equipo rojinegro. Mauricio Pochettino y Gabriel Batistuta son un par de ejemplos de lo que encontró. Armó un equipo de tercera división que ganó todo en su categoría y le abrió camino a todas los demás conjuntos de inferiores.

Su dura actitud, disciplina, análisis constante del juego y forma meticulosa de trabajar (aparte de ser características de su personalidad) llevaron a sus muchachos a apodarle El Loco. En 1990 sus “locuras” le dieron el pase al máximo circuito argentino; subió con 10 de sus jugadores y ganó el campeonato en su temporada de debut.

Sus facultades de estratega le han dado trabajo tanto en el continente americano como en el europeo. El Atlas y el América de México guardan registro de sus metodologías, así como el Vélez de Argentina, el Espanyol de Barcelona y Athletic Club de Bilbao. A excepción del equipo catalán, con ningún otro club ha podido empezar una liga con una victoria.

“Si pierdo, me siento inhabilitado para la felicidad”, dijo una vez el hombre que se mantuvo al frente de la Selección argentina a pesar de no haber podido superar la fase de grupos en el Mundial de Corea Japón 2002 (después de haber perdido sólo un partido durante los 18 de calificación sudameriana), pero que dimitió después de haber ganado la medalla de oro en Atenas 2004.

Chile solicitó los servicios de El Loco y él los hizo regresar a un Mundial en 2010, después de 12 años de ausencia. En 2011, el Athletic Club de Bilbao reconoció las facultades del técnico y lo integró a sus filas: disputó las finales de la Europa League y de la Copa del Rey.

No hay muchos títulos en el palmarés de Bielsa, pero sus métodos han hecho que sus equipos tengan un estilo propio e incluso ha provocado que hombres como Josep Guardiola lo visiten en Argentina para platicar sobre futbol por más de 11 horas.