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CULTURAS

Manifiestos para combatir el populismo

Frases que cuestionan los diversos factores que configuran el papel del artista en la sociedad cobran vida a través de los monólogos de Cate Blanchett en 'Manifesto', cinta de Julian Rosefeldt, en la cual da vida a 13 personajes.
Rosario Reyes
07 noviembre 2017 22:42 Última actualización 08 noviembre 2017 5:0
cate blanchett

(Especial)

Los manifiestos artísticos de movimientos como el Suprematismo, el Surrealismo y el Dadaísmo son la base de los monólogos que Cate Blanchett interpreta en la cinta de Julian Rosefeldt, Manifesto.

La actriz interpreta 13 personajes que pronuncian frases de Karl Marx o de exponentes del Pop Art que cuestionan los factores sociales, políticos y de género que configuran el papel del artista en la sociedad.

Tiene tres formatos: corto, largo y documental. El largometraje tuvo su premiere a principios de 2017 en el Festival de Cine de Sundance. Después de proyectarse en el FIC Morelia, se estrena este viernes en México. Como instalación, Manifesto se ha presentado desde hace dos años en diversos museos alrededor del mundo.

No cuenta una historia convencional, pero ha resultado atractivo para el público internacional -asegura Rosefeldt- por las resonancias que los mensajes tienen con la actualidad.

“Mi interés era preguntarme hasta qué grado los manifiestos artísticos tienen una dimensión contemporánea”, relata el artista y cineasta alemán, a quien le tomó varios años concretar la idea de este proyecto, que lo asaltó cuando leyó un texto de la futurista francesa Valentine Saint-Point en sus tiempos de estudiante.

“Son frases que resumen 100 años de arte contemporáneo. Era un reto porque normalmente en el cine esperas que alguien te lleve de la mano y te cuente algo. Lo que hice fue inventar una narrativa visual a partir de la instalación. Creí que sería muy fácil porque conocía el material, pero todo lo contrario, no tienen nada qué ver: en la instalación son 13 pantallas y el espectador se mueve libremente, ‘edita’ las imágenes como quiere porque se mueve en la sala, pero en el cine no es así. Tuvimos que trabajar con la seducción para que la gente se sintiera atraída hacia la película”.

De acuerdo con el artista, la vigencia de estos manifiestos se confirma con la buena respuesta del público. “En EU la gente habló de Trump; en Turquía, de Erdogan -sin mencionar su nombre, por supuesto-; en Francia, antes de las elecciones, de Le Pen; en Inglaterra, del Brexit.

Son textos inspiradores, que te hacen pensar. Recibo muchos e-mails de agradecimiento por la película; periodistas, escritores que me dicen que los animó a seguir en su trabajo porque es una forma de responder a la pregunta que todos nos hacemos: ¿cómo respondo al avance del populismo? Creo que tenemos que escuchar más a los artistas para resolver las problemáticas sociales”.