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CULTURAS

Macbeth, reflejo
de la realidad mexicana

Este viernes llega al Teatro Milán la obra de William Shakespeare cuyo nombre, de acuerdo a la tradición, trae mala suerte si se pronuncia, pero la adaptación de Mauricio García Lozano tiene como objetivo explorar la naturaleza humana.
Rosario Reyes
22 noviembre 2017 23:13 Última actualización 23 noviembre 2017 5:0
macbeth

(Cortesía)

Es una de las obras con más cábalas de mala suerte en la historia del teatro. El título no se puede pronunciar en los foros y sin embargo, es una de las piezas de Shakespeare con la que tanto directores como actores sueñan montar.

Se dice que llegan a suceder tragedias o fracasos en las puestas en escena de Macbeth, pero el director la eligió como el montaje estelar de su trabajo con el repertorio del bardo inglés.

Luego de que en los últimos dos años y medio ha llevado a escena Ricardo III, Romeo y JulietaMedida por medida, este viernes estrena Macbeth en el Teatro Milán, protagonizada por Juan Manuel Bernal.

La obra, dice Mauricio García Lozano, se centra en tres aspectos: “la política, la historia de pasión casi de dependencia sexual y el mundo sobrenatural. Esos tres elementos se mezclan para explorar la parte oscura de la naturaleza humana”.

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Lisa Owen
ACUDE
Macbeth
Teatro Milán. Lucerna y Milán, Juárez
Viernes, 20:45; sábado 17:30 y 20:00; domingo 18:00 horas
$350 y $450


Explica el también músico y actor, que el distintivo del protagonista de esta obra es su fragilidad. “Macbeth es un buen hombre, un guerrero valeroso y con virtudes, que es tentado hacia el camino de la oscuridad y echa andar en un camino de descenso moral, que lo lleva hasta los confines de la locura, junto con su mujer”.

Shakespeare explora en Macbeth la condición de la conciencia humana: la culpa, el miedo, la pesadilla. Es la obra más oscura del autor que ha montado, abunda García Lozano. “Tiene menos contrastes tonales que las otras que hemos hecho, que pasan de la comedia a la tragedia sin ningún problema y esta es más consistente, más difícil de llevar a escena, pero al mismo tiempo, más atractiva para el público en este momento”.

La trama narra la carrera de un político que prescinde por completo de cualquier filtro moral para llegar al poder. Cualquier mexicano puede reconocer a alguno de los mandatarios contemporáneos en esa ambición desmedida, señala.

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Macbeth


“En el mundo en el que se desarrolla, invocado al principio de la obra por las brujas, lo bueno es lo malo, lo justo injusto y lo recto se tuerce. Es una especie de mundo eclipsado, esta paradoja casi cósmica que se plantea en Macbeth es la paradoja que vive hoy nuestro país”.

Por la importancia de “ver a México en escena”, es que se propuso montarla, a pesar de las supersticiones que rodean a Macbeth, en las que no cree.

“Esas cosas no me espantan, al contrario. Hacer una buena obra me emociona. Espantémonos del mal teatro, pero no de lo que trae una energía detrás, porque esa energía la podemos transformar, es la razón por la que hacemos esto.

Lo que me lleva a montarla tiene que ver con mi vida, es una obra que conozco desde adolescente, gracias a mi maestro de literatura, quien ha hecho las traducciones de las obras que he hecho hasta ahorita, Alfredo Michel”, concluye García Lozano, cuya dirección de esta obra se centra “en el proceso de pensamiento de Macbeth, en esa espiral hacia la locura en el caso de él y la muerte de Lady Macbeth”.