AFTEROFFICE
culturas

Lupita Tovar: Santísima

La "Santa" más sensual del cine nacional, cumple 105 años de edad con un pequeño, pero significativo legado en la pantalla.
Durante una entrevista realizada en 2008 por la National Public Radio de Estados Unidos, la actriz considera que fue una mujer muy, muy sexy.
Myrna I. Martínez
26 julio 2015 22:10 Última actualización 27 julio 2015 5:0
El rostro que se convirtió en una postal eterna del primer cine sonoro mexicano. (Cortesía)

Lupita Tovar, el rostro que se convirtió en una postal eterna del primer cine sonoro mexicano. (Cortesía)

Lupita Tovar, la Santa más sensual del cine nacional, cumple 105 años de edad con un pequeño, pero significativo legado en la pantalla.
Durante una entrevista realizada en 2008 por la National Public Radio de Estados Unidos (se puede escuchar en el sitio de la NPR), la actriz considera que fue una mujer muy, muy sexy.

Tovar, nacida en Matías Romero, Oaxaca, en 1910, dice en esa conversación que cuando Robert Flaherty, considerado el padre del documental por Nanook, el esquimal, después de hacerle unas pruebas le dijo: “Nos vemos en Hollywood”, ella empezó a llorar de la emoción.

Pero el trámite no fue tan sencillo. Su familia era católica y muy conservadora, por lo que su padre no aceptó que su hija apenas mayor de edad se fuera a Los Ángeles, hasta que por la insistencia de los estudios Fox y al ver la posibilidad de que ella aprendiera inglés, accedió.

1
"Santa"

La cinta está basada en la novela de Federico Gamboa.

Santa

Lupita llegó a California acompañada de su abuela, su chaperona, para hacer The Veiled Woman, película muda en la que también aparece Bela Lugosi. La paga inicial era de 150 pesos a la semana, nunca había visto tanto dinero.

“Las películas silentes eran maravillosas porque no tenías que preocuparte por el diálogo. Podías decir cualquier cosa que sintieras. Teníamos música en el set todo el tiempo. Fue absolutamente maravilloso”, le dijo al investigador de cine silente Michael G. Ankerich en 1994.

Después de interpretar papeles pequeños en un par de películas para Fox, Tovar empezó a preocuparse porque ya no había trabajo para ella. El cine silente estaba llegando a su fin y Universal Studios empezó a doblar películas y a rodar versiones latinas de sus películas.

Junto con el actor español Carlos Villarías protagonizó en 1931 la versión en español de Drácula, en el mismo set donde se filmaba en el día la versión de Bela Lugosi. Ellos tenían que trabajar de madrugada.
“Mi vestuario era, sin duda, más sexy. Me dieron negligés que eran transparentes, tú sabes. Era un vestuario diferente al de la versión americana (...) Y yo, yo era muy sexy”, dijo la actriz a la NPR.

Durante el rodaje de Drácula, Lupita Tovar se enamoró del productor judío de origen checo Paul Khoner. En 1932 viajan a Europa y contraen nupcias. Khoner y Tovar, tras el ascenso de Hitler en el poder, regresan a Hollywood, donde él se convierte en un importante agente de artistas, Orson Wells, Charles Bronson, e Ingmar Bergman, entre ellos.

La pareja estuvo casada hasta la muerte de Khoner en 1988. La actriz vive en Los Ángeles a la cabeza de una familia dedicada al cine: su hija Susan Kohner fue nominada a un Oscar en 1959 por Imitation of Life; su hijo Pancho Khoner es productor y escribió la biografía de su madre; y sus nietos son Chris y Paul Weitz son directores, productores y guionistas conocidos por About a Boy y la taquillera American Pie.

El investigador de cine mexicano Rafael Aviña considera que aunque todo indicaba que Lupita Tovar se convertiría en una estrella como Dolores del Río, su carrera después de Santa (basada en la novela de Federico Gamboa) ya no tuvo el mismo éxito. Realizó alrededor de 30 cintas, algunos westerns de bajo impacto.

“Sus siguientes trabajos no pasan de ser historias muy simplonas, como Al sur de la frontera con Gene Autry, o Marihuana, el monstruo verde a pesar de ser la primera película con ese tema, no fue exitosa”, considera Rafael Aviña.

“Hizo filmes de segunda en Hollywood, y en México hizo Resurrección con Sara García y otros que no eran de gran presupuesto y que no causaron impacto”.

La Santa más sexy del cine mexicano
La actriz confesó a Michael G. Ankerich en su casa de Bel Air, que cuando se casó su marido no quería que ella siguiera trabajando. No le molestó dejar el cine para convertirse en la señora de Paul Khoner.

Lupita Tovar desconocía la obra de Gamboa. Según le comentó a Ankerich, antes de leer el guión ella no tenía idea de que trataba sobre una prostituta, pensó que era la historia, en efecto, de una santa. Al final, logró canonizar a su personaje.

La primera versión de esta historia fue una cinta muda realizada en 1918. La película protagonizada por Tovar y dirigida por el actor Antonio Moreno en 1931 fue la primera en incorporar el sonido directo, en pocas palabras, fue la primera película sonora mexicana.

“Originalmente iba a ser de producción estadounidense, cuando Joselito y Roberto Rodríguez proponen utilizar un aparato de sonido que habían construido, se pudieron bajar los costos y filmarse en México. Cambió la forma de narrar una historia, el sonido le daba un realismo muy fuerte”, opina.

La importancia de Santa, además de la crudeza de la historia y de contar con canciones de Agustín Lara, radica en popularizar la figura de la prostituta, papel que sería abordado por prácticamente todas las estrellas del cine mexicano, desde Andrea Palma y Dolores del Río, hasta María Félix. En su época se imprimió un timbre postal conmemorativo de esta película.

“Ponía en boca del ciego Hipólito esta filosofía prostibularia que se va a manejar prácticamente en todo el cine nacional. Es muy interesante porque presenta a una prostituta casi santificada, a esta joven inocente que al ser seducida y abandonada es orillada al vicio. Se va a volver un lugar común en nuestra filmografía”.

Por desgracia -abunda Aviña- vivimos en un país donde no hay interés por rescatar la historia del cine mexicano, a las nuevas generaciones no les interesa y los propios investigadores están muy metidos en las figuras vistas y vistas hasta el cansancio, hay muchas personas abandonados como Lupita Tovar.