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CULTURAS

Luis Arenal, la militancia convertida en arte

Conoce al artista y político comunista Luis Arenal, a través de la exposición "Luis Arenal Bastar/Un realismo", que se inaugura hoy en el Cenart y muestra al artista como uno de los pioneros del arte público nacional junto con David Alfaro Siqueiros.
Carmen García
07 mayo 2014 21:27 Última actualización 08 mayo 2014 5:0
Sindicalistas mexicanos asistieron a conferencias sobre el fascismo alemán. (Archivo)

Arenal enfocó su obra gráfica al realismo militante en México. (Archivo)

Ocho años de investigación tomó al crítico Alberto Híjar hilvanar la primera muestra representativa de la obra de Luis Arenal Bastar (1909-1985), pionero del arte público en México -junto con David Alfaro Siqueiros-, y artista emblemático de la Internacional Comunista, que llevó a su máxima expresión el realismo militante.

Se trata de una corriente surgida en México en 1928, que, a través del refugiado italiano Claudio Linati, introdujo la litografía como vehículo de propaganda política a través de la prensa; un movimiento que vinculó el pensamiento crítico con la plástica, al que perteneció, años dedués, José Guadalupe Posada.

“Luis Arenal toma el realismo militante como alternativa a la fama y el prestigio que da el aura artística. Fue un organizador de trabajos colectivos interdisciplinarios, lo mismo para fungir como jefe de talleres para realizar los murales de David Alfaro Siqueiros, que para la edición de revistas, folletos, carteles y panfletos de organizaciones políticas”, dice en entrevista Híjar, curador de la exposición Luis Arenal Bastar/Un realismo militante, que hoy se inaugura hoy a las 19:00 horas en la Galería Alternativa del Centro Nacional de las Artes.

La exhibición está integrada por más de 200 piezas entre litografías, carteles, bocetos, esculturas, fotos de murales, pintura de caballete, publicaciones de quien también fue autor de la escultura Cabeza de Juárez, ubicada al oriente de la Ciudad de México.

Nacido en Teapa, Tabasco, Arenal fue pintor, grabador y escultor; pero además hizo estudios de ingeniería y arquitectura. Fue también editor de revistas y periódicos de las organizaciones sociales más importantes de su época, ya que consideraba que, de esa forma, lograba ejercer el arte público a su máxima expresión.

Las publicaciones editadas por Luis Arenal son documentos históricos necesarios para la investigación del frente amplio y el frente popular, discutidos en la Internacional Comunista para oponerse al fascismo, al nazismo y a la guerra imperialista, como lo muestra la revista Frente a Frente, órgano de difusión de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), observa Híjar.

“En 1934, él fue secretario de redacción de Frente a Frente, en donde colaboraron grandes plumas nacionales e internacionales, como John Dos Pasos, Nicolás Guillen, Juan Marinello, Pablo Neruda, Rafael Alberti, Lagston Hughes, Heinrich Thomas Mann, Herni Barbusse y muchos otros intelectuales que se unieron a la lucha contra el fascismo y la dictadura”, abunda Híjar, quien considera que el artista supo sortear las contradicciones de la militancia política gracias a sus capacidades técnicas, a su poder en la gráfica y en la escultopintura, así como en sus conocimientos de arquitectura e ingeniería en proyectos de impacto urbano como el Poliforum Cultural Siqueiros, en donde hizo la barda perimetral.