AFTEROFFICE

Lucha por El Santo

01 febrero 2014 10:15 Última actualización 01 noviembre 2013 5:20

[Axel y Karla, un largo pleito por una parte de la imagen del ídolo / Édgar López / El Financiero]


 
 
Ma. del Refugio Melchor S.
Noche de muertos, su figura aparecía en el momento justo para salvar al mundo de los monstruos. Hombres lobo, vampiros y momias eran derrotados con la fuerza de sus llaves y patadas voladoras. Santo, el Enmascarado de Plata siempre ganaba, lamentablemente no puede decirse lo mismo de sus herederos.
 
Axel, su nieto primogénito, mantiene un pleito legal con su tío el Hijo del Santo, quien posee los derechos para explotar comercialmente todo lo relacionado con la imagen de su padre.
 
Impedido para luchar profesionalmente con cualquier apelativo que se relacione con su abuelo, Axel se mantiene firme en defender su derecho laboral. “Hasta ahora sigue la lucha que llevamos desde 2004, yo me sigo defendiendo, lo único que quiero es que me dejen trabajar en paz. Él podrá decir lo que quiera, pero a mi abuelo no me lo quitan de mi sangre ni de mis genes”.
 
La familia del famoso luchador, el héroe que fascinó a generaciones de mexicanos, es como cualquier otra. Es precisamente el respeto a su memoria lo que ha impedido que sus herederos luchen por las millonarias utilidades que genera su imagen.
 
Está el testamento y un convenio firmado por los 10 herederos en el que se comprometen a hacer buen uso del nombre Santo, el Enmascarado de Plata, lo cual no ha hecho mi tío, está faltando al compromiso firmado ante notario público”, afirmó el nieto del ídolo del pancracio.
 
Aunque tiene derecho a una gran fortuna, Axel vive confortablemente en una modesta casa que pertenece a su esposa Karla, hija de otra gloria de la lucha mexicana: Daniel García Arteaga, mejor conocido como el Huracán Ramírez.
 
Mientras hacen los preparativos para la misa que ofrecerán por el séptimo aniversario luctuoso del suegro, quien falleció en la noche de Halloween, Karla y Axel forman un feliz matrimonio de 13 años que también convirtieron en una inesperada empresa familiar.
Oportunidad
 

Mientras el nieto del Santo busca luchas de campeonato en la empresa Triple A, ocupa sus ratos libres en organizar funciones privadas, negocio que nació por casualidad.
Durante los 10 últimos años su compañía ha llevado el espectáculo de gladiadores a fiestas infantiles y grandes corporativos. Todo inició, relata Karla, cuando el gobierno del Distrito Federal les pidió organizar una función para celebrar los 80 años del Huracán Ramírez.
 
El éxito fue inmediato, las recomendaciones no se hicieron esperar. Axel contactó entonces a otros luchadores independientes e inició la aventura. “Son fiestas de campeonato mundial, de peso completo. El público se transforma, lo disfruta increíblemente. Es llevarles toda una función, creamos un ambiente como si fuera una arena. Es una experiencia muy grata”.
 
Ejecutivos que se transforman al ver en acción a figuras como el Vampiro Canadiense, Canek Jr., Mascarita Sagrada, Villano IV, Pirata Morgan, las risas de los pequeños festejados hacen que el esfuerzo valga la pena.
 
“Es super buen negocio y es fuente de trabajo para compañeros, edecanes, réferis, proveedores, se arma un gran staff”, señala Karla.
 
El espectáculo no es exclusivo para ricos. Una firma de autógrafos se cotiza desde cinco mil pesos, una función básica con ring en 25 mil y el costo sube si se le agregan pantallas, pirotecnia y efectos especiales. La inversión vale la pena, no todos los días uno convive con el nieto de una leyenda.