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Los Ángeles Negros, un viaje 40 años atrás

El Foro Sol se vistió de negro en el cierre del Vive Latino 2015. El escenario Tecate Titanium se iluminó alrededor de las 23:00 horas con un gran letrero luminoso con letras rojas y motas blancas que anunciaba a Los Ángeles Negros.
Myrna I. Martínez
16 marzo 2015 19:55 Última actualización 16 marzo 2015 19:57
Después de interpretar "Debut y despedida", el letrero rojo de Ángeles Negros se apagó y el Vive Latino se oscureció. (Cuartoscuro)

Después de interpretar "Debut y despedida", el letrero rojo de Ángeles Negros se apagó y el Vive Latino se oscureció. (Cuartoscuro)

El Foro Sol se vistió de negro en el cierre del Vive Latino 2015. El escenario Tecate Titanium se iluminó alrededor de las 23:00 horas con un gran letrero luminoso con letras rojas y motas blancas que anunciaba a Los Ángeles Negros.

El concierto-tributo a la banda chilena (con algunos integrantes mexicanos) representó uno de los saltos más grandes al pasado que ha dado este festival en su historia, pero el domingo no fue la primera vez que la música de Los Ángeles Negros sonó en este foro, en otros años "Y volveré" y "Déjenme si estoy llorando", original de Nelson Ned, fueron interpretadas por Los Bunkers y El Gran Silencio.

Con sencillez, humildad y agradecimiento, el fundador y guitarrista Mario Gutiérrez, y los cantantes Antonio Saavedra y Mauricio Ruiz, interpretaron los clásicos románticos acompañados de otros rockeros, todos vestidos de negro.

Desde los primeros acordes de "Déjenme si estoy llorando", acompañado de Tony de El Gran Silencio, el sonido retro y groovy del hammond evidenció que la noche sería un viaje 40 años atrás, cuando se popularizó este grupo en Latinoamérica.

El regreso de Los Ángeles se dio el año pasado gracias al lanzamiento del álbum de duetos No morirá jamás, con la producción y los arreglos de los ex Bunkers Mauricio y Francisco Durán. Los hermanos subieron al escenario ayer para interpretar su versión rockera de "Jetzabel" y acompañarlos en otras canciones.

“Ustedes lograron que esto sucediera. Quiero que le digan a los hijos de sus hijos que ustedes vieron a estos viejitos aquí arriba después de 46 años", dijo el guitarrista y fundador Mario Gutiérrez al inicio del concierto.

El público fue el más sui géneris y diverso del festival, incluso más que con Robert Plant. Durante una hora se reunieron personas de entre 15 y 60 años para corear y hacer el tradicional grito de las mujeres solteras que el grupo solicitaba entre canción y canción.

Los más jóvenes se acercaron con evidente curiosidad para escuchar la música que gustaba a sus abuelos o para ver a los invitados especiales: Luis Navejas de Enjambre, Daniel Guitérrez de la Gusana Ciega, Meme de Café Tacvba y Saúl Hernández. El líder de Caifanes fue el único que no interpretó una canción de los chilenos, el grupo le hizo un tributo con un cover de "Antes de que nos olviden".

El setlist estuvo integrado por los éxitos de los chilenos, la mayoría grabadas en el disco No morirá jamás, las cuales fueron coreadas una tras otra, dejando en evidencia que su legado, efectivamente, no morirá jamás

“Esta fue la primera canción que se escuchó aquí en México y desde entonces nos dejó anclados en este hermoso país”, dijo Antonio Saavedra para presentar "Y volveré". 

Después de interpretar "Debut y despedida", el letrero rojo de Ángeles Negros se apagó y el Vive Latino se oscureció.