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Llega la hora de los libros de Arnaldo Córdova

“Es tiempo de sus obras, de sus alumnos. Afortunadamente es tan amplia que nos permitirá seguir gozando de su trabajo. La gran virtud que tuvo como profesor fue remitir a los clásicos. Desde luego es una gran pérdida para México”, afirmó José Woldenberg.
Redacción
30 junio 2014 23:39 Última actualización 01 julio 2014 5:0
Córdova fue una de las voces más genuinas y frescas en la discusión política nacional.

Córdova fue una de las voces más genuinas y frescas en la discusión política nacional. (Alejandro Meléndez)

Cuando se le pregunta sobre el legado de Arnaldo Córdova, muerto ayer por la tarde, José Woldenberg aterriza todo al lugar preciso: “Es tiempo de sus obras, de sus alumnos. Afortunadamente su obra es tan amplia que nos permitirá seguir gozando de su trabajo. Arnaldo ha sido un académico excepcional. La gran virtud que tuvo como profesor fue remitir a los clásicos. Desde luego es una gran pérdida para México”.

Amo de una integridad intelectual y política como pocas, ayer a los 77 años, aquejado por una enfermedad que le fue mermando la salud, falleció un edificio del pensamiento mexicano. Córdova, dice Pablo Gómez a este diario, rompió con la manera casi biográfica de estudiar los procesos sociopolíticos y económicos de este país. “Su atención estaba en la trascendencia de los hechos y no de los hombres. Fue un militante político consecuente con su postura intelectual. Su valentía lo hizo único. Su trabajo fue un aporte significativo para la izquierda mexicana”.

Autor de libros como La formación del poder en México, La revolución y el Estado en México, La formación del nuevo régimen y del imprescindible La ideología de la Revolución Mexicana, Córdova fue una de las voces más genuinas y frescas en la discusión política nacional. Su valor puede medirse desde este punto de vista: personajes de todas las corrientes manifestaron su admiración al catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México, en la que trabajó, durante años, en su Instituto de Investigaciones Sociales.

El presidente Enrique Peña Nieto dijo en su cuenta de Twitter: “Mi pésame a los familiares y amigos de Arnaldo Córdova. Su inteligencia y espíritu crítico le harán falta a México...”. Enrique Krauze, director de la revista Letras Libres, con quien polemizó en más de una ocasión, publicó: “Nos deja una obra importante”.

Andrés Manuel López Obrador, en la misma red: “Me entristece su fallecimiento... político de izquierda y defensor de causas justas”.
Federico Reyes Heroles comentó en entrevista: “Fue un pionero, porque lo que se daba a finales de los 70 era más bien filosofía política, él le dio un contenido económico a su obra. Fue muy congruente con su punto de vista. Era un hombre muy estudioso: historiador, economista y un hombre muy comprometido con sus ideales políticos; una mezcla extraña, sin duda”.