AFTEROFFICE
CULTURAS

El arte disidente del chino Ai Weiwei llega a Berlín

La capital alemana acoge la exposición más grande del artista chino Ai Weiwei, quien ha sido perseguido y censurado por el gobierno de su país a raíz de sus obras, las cuales representa una crítica a la sociedad y el régimen del gigante asiático.
Redacción
02 abril 2014 21:23 Última actualización 03 abril 2014 5:0
El artista chino no ha podido salir de su país desde 2011. (Reuters)

El artista chino no ha podido salir de su país desde 2011. (Reuters)

Berlín acoge desde hoy "Evidence" (La Prueba), la mayor exposición internacional realizada hasta ahora por el disidente chino Ai Weiwei, quien ha sido víctima de la persecución y censura en su país. Sin duda será una de las principales muestras en toda Europa.

El artista chino convierte en arte la persecución en China. Lo demuestra la temática de sus creaciones, en las que pone al descubierto las violaciones a los derechos humanos, arbitrariedad y corrupción social de su país.

Reproducciones de celdas de prisión, esposas de jade o cámaras de vigilancia de mármol son algunas de las propuestas que pueden verse en el edificio Martin-Groupis-Bau de la capital alemana, y que el mismo artista de 56 años espera poder ver con sus propios ojos si las autoridades le permiten viajar a Berlín.

1
 

 

Ai Weiwei (Reuters)

“Quizá tenga la ocasión de ir a la exposición. Espero que ocurra, pero no sé si será en un futuro cercano”, dijo en un mensaje por videoconferencia.

La ministra de cultura alemana, Monika Grütters, quien inauguró oficialmente la muestra, apeló al gobierno para que conceda de una vez libertad de movimiento a Ai Weiwei.

El artista tiene prohibido exponer en su país y tampoco puede salir de él, a raíz de que las autoridades le retiraran el pasaporte durante su detención en 2011, cuando estuvo en custodia policial casi tres meses.

1
 

 

Ai Weiwei (Reuters)

Para Berlín, concibió ahora su mayor exhibición internacional: la mitad de las obras que pueden verse fueron creadas por el artista para esta exposición y la otra mitad pueden verse por primera vez en Alemania, de ahí la grandeza de la muestra.

Una grandeza que es también literal: 18 salas con un espacio expositivo total de tres mil metros cuadrados, cuyo tema central es la repercusión del sistema comunista chino en los ciudadanos.

La obra principal de la muestra es la instalación Stools, que se expone en el enorme patio de luz del museo y que representa la pérdida de las antiguas tradiciones en China.

El artista también ha reproducido cómo era la celda en la que estuvo encerrado 81 días, en régimen de aislamiento en una prisión china, así como las esposas con las que lo amarraron a la silla durante los más de 50 interrogatorios a los que fue sometido. Eso sí, trabajadas en jade.

A la entrada de la exposición pueden verse las cámaras de vigilancia, para mostrar la realidad que conoce Ai Weiwei al ser vigilado continuamente en su estudio en Pekín, aunque ahora eligió trabajarlas en mármol.

1
 

 

Ai Weiwei (Reuters)
1
 

 

Ai Weiwei (Reuters)
1
 

 

Ai Weiwei (Reuters)
1
 

 

Ai Weiwei (Reuters)
1
 

 

Ai Weiwei (Reuters)