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culturas

Leonard Cohen, el poeta que buscó la luz

El Museo de Arte Contemporáneo de Montreal inaugura hoy 'Leonard Cohen/A Crack in Everything', una muestra basada en su universo y legado artístico.
Rosario Reyes
08 noviembre 2017 21:52 Última actualización 09 noviembre 2017 5:0
Leonard Cohen

(Cortesía)

Su lazo con Montreal era indestructible. Mantuvo su casa en el Barrio Portugués toda su vida -a pesar de que vivió en Los Ángeles durante años-, y fue su voluntad reposar para siempre en la ciudad donde nació en 1934. Allí volvió en un ataúd.

A un año de su partida - cumplido el 7 de noviembre- todo en Montreal es homenaje al poeta y cantautor, como la muestra Leonard Cohen / A Crack in Everything, que abre hoy en el Museo de arte Contemporáneo de Montreal, MAC.

La exposición se comenzó a preparar hace dos años. El mismo Cohen colaboró con su organización. Le entusiasmaba ser parte de las celebraciones del 375 aniversario de su ciudad, que tiene lugar este año.

“Él aprobó esta muestra, con la condición de que tenía que ser realmente un proyecto artístico basado en su universo y en su legado, y no un discurso biográfico”, explica en entrevista John Zeppetelli, director y curador en jefe del museo, que exhibirá la obra de 40 artistas de 10 países, hasta el 9 de abril de 2018.

Él aprobó esta muestra, con la condición de que tenía que ser realmente un proyecto artístico basado en su universo y en su legado, y no un discurso biográfico


En su Himno, de 1992, Cohen escribió: “Hay una grieta en todo; es así que entra la luz”. De esa frase, la exhibición toma su título, elegido -dice el curador- porque resume la observación que el poeta hizo durante toda su carrera.

“Decía que el mundo es imperfecto, que la vida es difícil, pero la redención y la esperanza siempre son posibles. Ahí radica la belleza de su obra, en las verdades sobre la condición humana, que se pueden encontrar en sus poemas, sus escritos y sus canciones”, señala Zeppetelli.

Cohen fue un profeta que vio sus propios demonios y lo comunicó a todos, comenta en entrevista el poeta mexicano Jorge Luis Boone, en cuya obra, tanto narrativa como poética, hay referencias al autor de Dance Me to the End of Love.

“Fue un genio no solo del arte, sino de la comunicación, utilizó la música como un soporte más amplio para llegar al gran público en un acto de valentía enorme. Los poetas casi siempre nos conformamos con estar a la sombra de otros géneros mucho más populares. Nunca se acobardó al sentirse tan pequeño y tan perdido, intentó ver en esa grieta donde se cuela una debilidad, el hueco por el que entra el aire, la luz y podemos escapar”, destaca Boone.

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Cohen


La periodista británica Sylvie Simmons, quien en 2012 publicó I´m your man, la biografía del autor de Suzanne, comparte que la primera vez que Cohen leyó a Lorca, él sintió una corriente en los brazos y el cuello. Tenía 16 años. Desde entonces fue una enorme influencia en su poesía -como lo dijo en su discurso al recibir, en 2011, el Premio Príncipe de Asturias-; tanto, que le rindió un tributo en el disco Poetas en Nueva York (1968), en el que grabó Take This Waltz, una versión del poema del granadino Pequeño vals vienés.

“Leonard mezcló la música y la poesía toda su vida. Cuando le pregunté por qué le importaba que la poesía estuviera presente en su trabajo, me dijo: ‘Nunca estuve conciente de esa decisión, en realidad, no sé de dónde vino, pero lo hice desde el principio y seguí haciéndolo todo el tiempo. La poesía es mi forma de acercarme a la cordura, de alguna manera hace que todo se vuelva claro’. Significaba todo para él, era su forma de buscar algo más”.

Siempre estaba pendiente de lo que dejamos de ser, de lo que entregamos, lo que dejamos atrás para seguir viviendo; de la esperanza que nos da el amor a pesar del derrumbe al que nos expone


EL COHEN ETERNO
Tras la muerte del poeta,  la mayoría de las obras de A Crack in Everything fueron comisionadas por el MAC con la consigna de volverlo a la vida a través del arte contemporáneo, abunda John Zeppetelli.

“Los comisarios tenían largas conversaciones con los artistas para transmitirles su visión y ellos eran libres de crear algo nuevo. En algunos casos, se crearon obras específicas, por ejemplo, Kara Blake hizo una película con los archivos de las entrevistas de Cohen. La exposición se volvió más pertinente e importante tras su partida, porque la experiencia del visitante cambia sabiendo que falleció”, agrega el curador.

La poesía es uno de los elementos centrales en las creaciones de los artistas involucrados en la exposición. Jorge Luis Boone destaca que esta formó parte de la vida del músico tardío, quien grabó su primer álbum a los 34. En sus letras, dice, trasluce una esperanza que se cimenta en el amor y el desapego.

“En su último álbum (You Want It Darker, de 2016), casi todas las canciones son una despedida, él siempre estaba pendiente de lo que dejamos de ser, de lo que entregamos, lo que dejamos atrás para seguir viviendo; de la esperanza que nos da el amor a pesar del derrumbe al que nos expone”.

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Leonard Cohen


A mediados de los 90, una ruptura amorosa lo llevó a ingresar a un monasterio budista en plena promoción de su álbum The Future, de 1994. Una búsqueda más espiritual que la que probó a finales de los 60, cuando intentó salir de una depresión consumiendo drogas. En 1996, se ordenó monje budista zen, bajo el nombre El silencioso.

“Fue un poeta que buscó la luz, por eso creo que el legado de Leonard Cohen es Leonard Cohen”, comenta Sylvie Simmons. Ella lo recuerda como un hombre muy serio respecto al trabajo, pero con un gran sentido del humor.

“Era dulce y divertido, muy listo. Amé el tiempo que pasamos juntos, algunas veces simplemente permanecíamos callados. Después de que yo le había hecho tantas preguntas, necesitábamos ese silencio”, comparte la también cantautora, quien a lo largo de las sesiones para escribir la biografía del artista, tejió una cercana amistad con él, que se mantuvo hasta sus últimos días.

Es así que se permite confirmar lo que el músico declaró cuando lanzó You Want It Darker, que se convertiría en su último álbum. “Estaba listo para morir, veía su salud desvanecerse por el cáncer, pero al mismo tiempo se sentía sano, en tanto mantuvo hasta el final esa búsqueda de luz a través de la poesía”.

Siempre estaba pendiente de lo que dejamos de ser, de lo que entregamos, lo que dejamos atrás para seguir viviendo; de la esperanza que nos da el amor a pesar del derrumbe al que nos expone”