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Lazos fraternales podrían acabar con la maldición de los Cahorros

David Ross, Jon Lester y Anthony Rizzo tienen un vínculo especial más allá del campo de juego que podría impulsar a los Cachorros de Chicago a acabar con los 108 años sin un título de la Serie Mundial.
Alain Arenas
13 octubre 2016 21:32 Última actualización 14 octubre 2016 5:0
Con los tres peloteros en gran momento, los Cachorros abrirán la Serie de campeonato de la Liga Nacional hoy en Wrigley Field. (Alejandro Gómez)

Con los tres peloteros en gran momento, los Cachorros abrirán la Serie de campeonato de la Liga Nacional hoy en Wrigley Field. (Alejandro Gómez)

Cuando a Joe Maddon, mánager de los Cachorros, le plantearon en 2014 la posibilidad de firmar a David Ross -cátcher que en aquel entonces tenía 38 años- le pareció una mala idea, hasta después de un encuentro en el que pudieron platicar personalmente, según publicó el diario Chicago Tribune en septiembre pasado. “Me di cuenta que era un tipo que tenía hambre de ganar, que era divertido y que parecía un gran compañero de equipo. Horas más tarde me reuní con él y lo confirmé. Después firmó con nosotros”.

El aporte de Ross –quien anunció su retiro al final de la campaña- ha sido notable en el campo. Es un jugador de características defensivas, que tira rápido a las bases para tratar de ponchar a los rivales. En los juegos 1 y 4 de la Serie divisional, en los que los Cachorros vencieron a los Gigantes, dio muestra de ello. En el primer encuentro tiró a segunda para evitar el robo de base y consiguió el ponche; en el cuarto partido lanzó a primera para poner fuera a un jugador que no pudo regresar a la base.

Aunque nunca en su carrera se ha caracterizado por ser eficaz con el bat, con Chicago registra sus números más altos en los últimos nueve años en hits, carreras, cuadrangulares y carreras impulsadas.

Pero no sólo destaca dentro del terreno de juego. Pese a que únicamente lleva dos campañas con el equipo, desempeña un rol de consejero con sus compañeros, el cual el mismo Maddon ha reconocido a lo largo de la temporada. Ha sido fundamental para que Jon Lester -uno de los pitchers abridores de la novena- haya ganado 19 partidos este año. Ross lo tranquiliza cuando está descontrolado en sus pitcheos o cuando estalla en furia en el bullpen.

“Jon y yo hemos pasado muchas cosas en las cuatro temporadas que hemos jugado juntos (dos en Boston y dos en Chicago). Pero una de mis anécdotas favoritas fue la que pasamos en 2013. Recuerdo que jugábamos contra Detroit y él estaba dando un gran juego. En la séptima entrada, nuestro tercera base comete un error al controlar la pelota y le comienzan a llenar las bases”, platicó Ross en una entrevista en julio pasado para el sitio USA Today.

“Entonces me le acerqué y le dije que se tomara un respiro, se concentrara, tirara a las bases y se enfocara en ponchar a Miguel Cabrera para terminar la entrada, porque sólo estábamos a un out de salir del problema. Después, lanzó tres strikes en fila y no nos anotaron ninguna carrera. Jon es así, arrebatado y enojón, pero una buena charla siempre le cae bien”.

Aun así, el mismo Lester también ha adoptado el papel de consejero con Anthony Rizzo, primera base de la escuadra. Cuando el lanzador tenía 22 años y vivía su primera temporada como miembro de los Medias Rojas le fue diagnosticado Linfoma de Hodgkin, una especie inusual de cáncer en la sangre. “No me malinterpreten. No se lo desearía a nadie. Sólo la palabra cáncer me recuerda las náuseas y el dolor al miedo que sentí y la angustia que se reflejaba en el rostro de mis padres. El caso es que la enfermedad cambió el rumbo de mi vida de forma realmente grandiosa. Hizo que valorara a mis seres queridos, me hizo crecer como persona”, dijo el pitcher en una entrevista a la cadena CNN en julio de 2013.

Cuando Lester llegó a Chicago de inmediato se entendió con Rizzo, quien sufrió el mismo tipo de cáncer en 2007, del cual se recuperó un año después. El primera base contó, en una conferencia de prensa en abril pasado, que el lanzador se acercó a contarle su experiencia con la quimioterapia, de cómo la superó y de algunos consejos que le dio para llevar la Anthony Rizzo Family Fundation, organización creada en 2012 a raíz de la enfermedad del primera base y la muerte de su abuela, quien falleció por el mismo padecimiento.

En la presente campaña, Rizzo también acumula sus mejores números como ligamayorista en carreras, sencillos, dobletes, triples, cuadrangulares y carreras impulsadas. De acuerdo con la revista Sports Illustrated, es un candidato firme para ganar el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.

El pelotero mencionó, en julio pasado al Chicago Tribune, que buena parte de su rendimiento se lo debe a los consejos de veteranos como Lester y el mismo Ross, a quien considera como un padre. Incluso, el 18 de junio pasado, le dedicó una carta al cátcher. “Ahora sé que soy un buen hombre gracias a ti, abuelo Rossey. Feliz día del padre, papá. Gracias por todo lo que haces por mí. Te ama tu hijo, Anthony”, decía la misiva que fue publicada por ambos jugadores en sus respectivas cuentas de Twitter.

Con los tres peloteros en gran momento, los Cachorros abrirán la Serie de campeonato de la Liga Nacional hoy en Wrigley Field, en la que buscarán avanzar a su primera Serie Mundial desde 1945.