AFTEROFFICE
culturas

Lamentan muerte de la pianista Aurora Serratos Garibay

El deceso de la intérprete, quien destacó por ser la primera mujer en dirigir el Conservatorio Nacional de Música (CNM) y por llevar la música de importantes compositores mexicanos a diversas partes del mundo, ocurrió en Jalisco el sábado pasado. Tenía 86 años.
Notimex
26 octubre 2014 18:26 Última actualización 26 octubre 2014 18:28
A lo largo de su sólida carrera fue distinguida con diversos premios entre los que destaca la Medalla Mozart 2010. (Cortesía Conaculta)

A lo largo de su sólida carrera fue distinguida con diversos premios entre los que destaca la Medalla Mozart 2010. (Cortesía Conaculta)

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) lamentó la muerte de la pianista Aurora Serratos Garibay, quien falleció este sábado a los 86 años de edad. El deceso de la intérprete, quien destacó por ser la primera mujer en dirigir el Conservatorio Nacional de Música (CNM) y por llevar la música de importantes compositores mexicanos a diversas partes del mundo, ocurrió Jalisco.

Aurora Serratos Garibay, hija del famoso compositor nayarita Ramón Serratos y de la pianista Aurora Garibay, vio la primera luz en 1928 en Guadalajara, Jalisco. Atraída por la música inició sus estudios con su padre en el CNM, y a los 16 años realizó una presentación con la Orquesta de la Escuela Nacional de Música, en la que tocó el primer concierto de Ludwig van Beethoven (1770-1827).

De 1949 a 1953 estudió en Filadelfia con la reconocida pianista rusa Isabelle Vengerova y en 1955 se presentó por primera vez en el Teatro Degollado, con la entonces Orquesta Sinfónica de Guadalajara. Ese mismo año formó un dueto con el pianista español Guillermo Salvador, con quien realizó numerosas giras por todo México, Centro y Sudamérica, Canadá y Estados Unidos.

A partir de la década de los 70, Aurora Serratos también se dedicó a la docencia ejerciéndola de forma ininterrumpida durante 32 años en el Conservatorio Nacional de Música, cuya dirección ocupó durante cuatro años en la década de los 90.

“La música bien hecha es la que se hace de una manera auténtica, seria, espontánea a la vez que académica, porque lo importante es conectar con el público y tener la suerte de que se cree un momento que resulte inolvidable para el que esté escuchando”, señaló en alguna ocasión la también maestra del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

A lo largo de su sólida carrera fue distinguida con diversos premios entre los que destaca la Medalla Mozart 2010 y en 2011 se le rindió un homenaje por su trayectoria y labor en el terreno de la música, en el Centro de Educación Artística (Cedart) “José Clemente Orozco” en Guadalajara, Jalisco.