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La nueva estrella del golf: Jordan Spieth, un futuro Tiger Woods

Se quedó a tres golpes de convertirse en el más joven ganador del Augusta. “Vamos a ver cómo puedo controlar mi juego y emociones en el campo”, dijo.
15 abril 2014 0:46 Última actualización 15 abril 2014 5:0
Mientras enfrentaba cada hoyo, saludó a los fanáticos y llamó con un respetuoso Mister a sus colegas. (Reuters)

Mientras enfrentaba cada hoyo, saludó a los fanáticos y llamó con un respetuoso Mister a sus colegas. (Reuters)

En los tres días que ostentó el liderato del Masters de Augusta, el veinteañero Jordan Spieth siguió la misma rutina se marchó a la casa que alquiló para sus padres y su hermano, y no se le ocurrió encender el celular ni ver la televisión porque no quería exponerse a las distracciones en su primer major.

La madurez es su principal característica. No son pocos los que le llaman el sucesor natural del mejor jugador del mundo, su compatriota Tiger Woods, al que no se extrañó en gran medida por la notable actuación del joven texano.

Spieth estuvo muy cerca de hacer historia. Se quedó a tres golpes de convertirse en el campeón más joven de la historia en el Masters de Augusta, pero a sus 20 años confirmó que será la gran estrella del golf.

En la cuarta y última ronda, Spieth sólo pudo hacer par de campo y tuvo que aplaudir al triunfador Bubba Watson, pero en su mente ya hacía el cálculo para mejorar su rendimiento el próximo año. “Vamos a ver cómo puedo controlar mi juego y mis emociones en el campo”, dijo a las agencias de noticias al finalizar el torneo.

“Estoy encantado, muy contento, sin duda. Ahora duele y sólo puedo pensar en cuándo voy a poder volver el año que viene”, agregó Spieth, quien desearía que el próximo Masters comenzara mañana mismo.

De haber ganado, el texano hubiera destronado a Woods como campeón más joven y a Fuzzy Zoeller, quien en 1979 fue el último en titularse en su debut. Tiger ganó en Augusta a los 21 años y 104 días.

Jordan está convencido que tarde o temprano logrará un major. “Estoy listo para ganarlo y eso es fantástico. Creo que sólo es cuestión de tiempo y de quizás conocer un poco más el campo”, afirmó el joven profesional desde 2012. No sólo deslumbró en el campo con su toque, creatividad y precisión en los greens, sino que su selección de golpes evidenció planificación y cabeza fría. Sus compañeros del circuito destacaron su serenidad, pese a su escasa edad que no se permite tomar alcohol ni apostar.

A pesar de ser rico, con ganancias que superan los 6 millones de dólares, Jordan es un joven educado. Mientras enfrentaba cada hoyo, saludó a los fanáticos y llamó con un respetuoso Mister a sus colegas.

El otro aspecto que destaca de su personalidad es su lado humano. Es muy apegado a su familia y se preocupa por ayudar a su hermana menor que sufre una discapacidad producida por un parto prematuro. Una buena parte de sus ganancias como golfista las ha destinado a una asociación caritativa que ayuda a los jóvenes con esos problemas.

En su casa luce el trofeo del John Deere Classic, que lo convirtió en el ganador más joven de un torneo del circuito PGA, a los 19 años. Esa precocidad deportiva lo coloca en la misma categoría de las grandes estrellas deportivas que destacaron desde muy jóvenes como el futbolista argentino Lionel Messi, el basquetbolista LeBron James o el tenista español Rafael Nadal.

En dos años de carrera sus números son impresionantes, actualmente se ubica en el noveno puesto del ranking mundial, en 14 ocasiones ha logrado ubicarse en el Top 10 de los torneos PGA y ha logrado pasar el corte en 33 participaciones.

Mientras adquiere más experiencia en el circuito, Jordan Spieth espera concretar su sueño de ganar un major en la primera quincena de junio cuando se dispute el US Open, para convertirse en el jugador 211 que logra ganar uno de los torneos más grandes del golf. Por lo pronto ya ruge e intimida al estilo de su ídolo Tiger Woods. Cuando se pensaba que el golf necesitaba de una estrella nueva, llegó este hombre a darse de alta.