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DEPORTES

La NBA se consolida como la liga más globalizada

El 20% de los jugadores de la NBA son extranjeros procedentes de 39 países, lo cual deja ver la universalidad de esta liga. En términos mediáticos y empresariales las cosas no cambian, pues cada vez hay más gente en todo el mundo que quiere ver a las estrellas del baloncesto en su televisor. 
Ma. del Refugio Melchor
15 abril 2014 20:29 Última actualización 16 abril 2014 5:0
Hasta ahora han sido 4 los mexicanos que han jugado en la NBA. (Bloomberg)

El gran mercado de la NBA está compuesto por atletas de todos los continentes. (Bloomberg)

En un mundo globalizado, la NBA está convertida en una auténtica liga mundial, ya que en la temporada 2013-14, que está por disputar su fase final, los jugadores extranjeros ocupan un lugar preponderante.

Más allá de que ocupen el 20 por ciento del total de las plantillas, los 92 extranjeros provenientes de 39 países son piezas fundamentales en sus equipos, y sus actuaciones son seguidas con gran interés en sus respectivas naciones.

Basquetbolistas provenientes de todos los continentes integran un gran mercado para la NBA, que incrementó las ventas de sus productos en el extranjero y sus partidos son vistos en todos los rincones del planeta.

La liga de baloncesto se expande sigilosamente por el mundo. La última final llegó a los hogares de 215 países en 42 lenguas diferentes. Se calcula que 5 millones y medio de chinos se despertaron en la madrugada para ver la coronación de Miami Heat, a pesar de que ya no tienen ningún embajador en la NBA.

Al inicio de la temporada, 27 de los 30 equipos tenían jugadores extranjeros en sus nóminas, al concluir la campaña sólo el bicampeón Miami Heat y 76ers de Filadelfia no contaban con jugadores foráneos.
San Antonio Spurs tienen el plantel más internacional de la liga con un total de nueve jugadores nacidos fuera de Estados Unidos. Con cuatro trofeos de campeón en sus vitrinas (1999, 2003, 2005 y 2007), la franquicia despegó al éxito cuando recurrió al mercado internacional.

Los extranjeros son bienvenidos en San Antonio, Texas, porque llegan en calidad de estrellas para reforzar un equipo que siempre está en la pelea por el campeonato. Se saben apreciados y buscan corresponder al equipo.

“Cuando miras a un jugador y tratas de evaluarlo, opino que tienes que despojarte de los prejuicios y nociones típicas sobre lo que es un basquetbolista de la NBA, cómo debería lucir o ser, cuál es su linaje o trayectoria. Más bien debes evaluar el talento, el carácter y la ética de trabajo de ese jugador”, dijo el alero estadunidense Matt Bonner, quien jugó en Italia y fue adquirido en un canje con Toronto.

Francia es el país que tiene más representantes en la Liga de Baloncesto de Estados Unidos con un total de 10 jugadores, seguido por Canadá con ocho. Australia y España tienen cinco jugadores, mientras Argentina, Brasil, Italia, Rusia y Turquía tienen cuatro jugadores en equipos de la NBA, pero también hay representantes de países tan distantes como Nueva Zelanda, Tanzania y Nigeria.

Hace 15 años la Liga de Baloncesto sólo le daba permiso de ingresar a su sagrado territorio a figuras consagradas como los croatas Drazen Petrovic, Tony Kukoc o el congoleño Dikembe Mutombo.

Ahora, con la llegada del siglo XXI, las puertas de la NBA se abrieron de par en par y el desembarco masivo de basquetbolistas nacidos fuera del territorio estadounidense ha sido incesante.

El negocio manda, la NBA cuenta con oficinas en 215 países. Sus productos se comercializan en más de 120 mil tiendas distribuidas en 100 ciudades y el sitio web oficial recibe en promedio 40 millones de visitas diarias.

Sin embargo, esta invasión extranjera tiene también un aspecto negativo en el terreno deportivo, pues el equipo de Estados Unidos ya no es aquel Dream Team que arrasaba a sus rivales, ya tuvo derrotas en Juegos Olímpicos y sufre con más frecuencia cuando debe enfrentar a naciones que capacitan a sus estrellas en la NBA.