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La mente, más que el físico, contra Nadal

Ayer perdió en los octavos de final del Barcelona Open Banc Sabadell (ATP 500) contra el italiano Fabio Fognini; su segunda derrota contra él en 2015 y la séptima en ocho torneos del año. Su llegada a Roland Garros no es alentadora.
Domingo Aguilar Mendiola
23 abril 2015 22:4 Última actualización 24 abril 2015 5:0
El año pasado, hasta el final del mes de abril, Rafael Nadal había ganado dos de siete torneos. (Reuters)

En lo que va de 2015, el tenista español sólo ha ganado un título y ha sido derrotado en primeras rondas en la mayoría. (Reuters)

Al parecer la arcilla dejó de ser el antídoto de Rafael Nadal para recuperar el nivel de juego que lo hizo ocupar el liderato del ranking de tenistas profesionales. Ayer perdió en los octavos de final del Barcelona Open Banc Sabadell (ATP 500) contra el italiano Fabio Fognini; su segunda derrota contra él en 2015 y la séptima en ocho torneos del año. Su llegada a Roland Garros no es alentadora.

De acuerdo con Jesús Mínguez, especialista en tenis del diario español As, la decaída en el nivel de juego del mallorquín “es un tema más sicológico. Antes de llegar a Barcelona dijo que ha sentido momentos de ansiedad de tener la necesidad de ganar y no encontrar la forma. La gran ventaja comparativa de Nadal con otros tenistas siempre ha estado en la mente, en su capacidad de superarse. La mente tiraba de su cuerpo y parece ser que en estos meses no está siendo así”.

Rafael Nadal llevaba una marca de ocho títulos en 10 Abiertos de Barcelona hasta este año. En 2014, su compatriota Nicolás Almagro fue el encargado de echarlo en los cuartos de final y en este año, el número cuatro del mundo cobró venganza. Sin embargo, la caída de ayer lo afectó emocionalmente y llegó a calificar su juego como “vulgar y un desastre”.

Las lesiones constantes de la temporada anterior le siguen cobrando factura. El Grand Slam francés está a un mes de distancia y el máximo ganador de ese torneo en la era abierta (nueve títulos) y actual monarca, todavía puede revertir la situación.

El jugador español de 28 años cambió de raqueta en un intento de conseguir una mejora. Ante esta situación, Mínguez argumenta que normalmente estos deportistas son “reacios al cambio” y que Nadal expone que tenía muchas dudas sobre su juego.

“El décimo Rolando Garros sería histórico y ese es su gran objetivo. La idea que tenía él era que estos torneos previos le sirvieran para recuperar las sensaciones que le ayudaran a llegar a París, territorio que domina perfectamente porque es a cinco sets y porque es un torneo largo donde ha marcado diferencias durante toda su carrera. No es descartable que lo vuelva a ganar, pero ahora mismo hay jugadores como Novak Djokovic, quien está un punto por encima de cualquier otro”, dice Mínguez.

El año pasado, hasta el final del mes de abril, Rafael Nadal había ganado dos de siete torneos. La Caja Mágica de Madrid (estadio donde se juega el próximo Masters 1000 en mayo) fue el punto de inflexión en donde demostró que por lo menos la tierra batida francesa era posible.