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La maravilla lírica de La Mata del Son en un documental

"Soneros Son" (2015) narra en 95 minutos la vida, los excesos y carencias de un grupo de soneros que se niega a dejar morir su pasión. Es la historia de la agrupación La Mata del Son, fundado por el compositor veracruzano Guillermo Zapata.
Rosario Reyes
11 abril 2016 21:4 Última actualización 12 abril 2016 5:0
La cinta "Soneros son", de Jorge Curioca, forma parte de Ambulante. Gira de documentales. (Cortesía)

La cinta "Soneros Son", de Jorge Curioca, forma parte de Ambulante. Gira de documentales. (Cortesía)

Autor de Comes y te vas, éxito musical inspirado en la filtración de una conversación entre los entonces presidentes de México y Cuba, Vicente Fox y Fidel Castro, el compositor veracruzano Guillermo Zapata creó en 1999 un grupo en el que soneros veteranos interpretaban canciones con letras de poetas como Francisco Hernández y Jorge Esquinca: La Mata del Son.

Ya entonces se perfilaba la línea que seguiría quien, tras la separación del grupo en 2004, se dedicó a escribir letras bailables con tintes políticos bajo el nombre de El Caudillo del Son.

La historia de aquella agrupación extraordinaria es el eje de la película Soneros son, de Jorge Curioca, que forma parte de Ambulante. Gira de documentales en su recorrido por ocho ciudades de la República.

Curioca hizo estudios de cine en España, donde fundó su productora Dedo Gordo. Los 10 años que pasó fuera de México, dice, se sintió menos alejado de su país gracias a la música de La Mata del Son. A su regreso buscó a Guillermo Zapata y éste le contó detalles de la vida de los integrantes del grupo, quienes se reencuentran en esta travesía cinematográfica, una década después de dejar de tocar.

EN PANTALLA
Soneros son se exhibe hoy a las 20:00 horas en el Centro Cultural de España, con la presencia de su realizador, Jorge Curioca, la productora Martha Núñez y Guillermo Zapata, además de músicos invitados.


“Descubrí una historia que contar y comencé a trabajar con el tiempo en contra, pues varios de ellos son muy mayores”, cuenta Curioca en entrevista. “Podíamos perderlos, y de hecho ocurrió. Julio del Razo (percusionista veracruzano), murió en 2015 a la edad de 101”, recuerda quien dedicó cuatro años a este documental, que rodó en el verano de 2014 entre Veracruz y la Ciudad de México.

“Es un retrato familiar del mundo sonero, en el que tomamos como base la reunión de este grupo que ha sido fundamental en la historia del son en México. Y mientras localizábamos a sus integrantes fuimos a la búsqueda de otros soneros, al final es una comunidad en la que todos se conocen, para organizar un concierto que va puntuando toda la película”.

La cinta repasa la historia migratoria del género desde su nacimiento en Cuba y su llegada a México por Veracruz, donde nacieron la mayoría de sus protagonistas. Casi todos radican en la capital del país, por lo que, al contar sus historias, también surge una crónica de barrios.

“El son es una expresión que tiene ese aire popular que la hace fascinante, cercana, pero de una complejidad muy elevada. La originalidad que tuvo La Mata del Son es que no tocaba los mismos sones de siempre y la intención del documental también es recuperar toda esta música”, concluye.en pantalla