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El más concurrido adiós llega a su inevitable final

En dos jornadas históricas, de día y noche, Bellas Artes recibió a 700 mil personas para rendir homenaje a Juan Gabriel. Su público no lo abandonó. Ésta ha sido la despedida más larga que México le ha dado a una figura artística.
Rosario Reyes
06 septiembre 2016 17:39 Última actualización 07 septiembre 2016 5:0
Este segundo día de ceremonia tuvo algo de letanía, de repetición: los gestos y canciones, la tristeza que a ratos se vuelve euforia. (Cuartoscuro)

Este segundo día de ceremonia tuvo algo de letanía, de repetición: los gestos y canciones, la tristeza que a ratos se vuelve euforia. (Cuartoscuro)

Su público no lo abandonó. Ésta ha sido la despedida más larga que México le ha dado a una figura artística. Tanto, que a 24 horas de haber iniciado el homenaje luctuoso a Juan Gabriel en el Palacio de Bellas Artes, el INBA había contabilizado más de 700 mil asistentes que ingresaron al recinto.

Pero ha sido imposible dar cuenta de todos los que han permanecido fuera, en los alrededores.

La afluencia que llegaba para decir adiós a su artista continuaron sin descanso durante la madrugada y el amanecer. Eran casi las cinco de la tarde de ayer y los seguidores seguían dispuestos a esperar hasta cuatro horas para entrar al recinto y pasar apenas unos segundos frente a la urna con las cenizas de su ídolo.

La fila daba dos vueltas a la Alameda Central. Frente al recinto, otra multitud disfrutaba el espectáculo que alternó actuaciones en vivo en la explanada del Palacio, con la proyección en pantallas gigantes de las presentaciones que tuvieron lugar el lunes, y conciertos en video del homenajeado.

Este segundo día de ceremonia tuvo algo de letanía, de repetición: los gestos y canciones, la tristeza que a ratos se vuelve euforia. Esa masa indefinida que es el público parecía sentir lo mismo. Aunque cada historia es única.

LAS GRACIAS DEL MARIACHI 
Chuy Gama, el director del Mariachi Gama Mil, que acompañó a Juan Gabriel en giras y grabaciones, compartió que antes de trabajar con él, se enamoró y lloró con sus temas musicales. “Gracias a sus canciones los mariachis comemos”.

Arturo Ortiz Martínez, percusionista de la Sonora Santanera, asegura que para mantener vivo ese legado musical, de ahora en adelante tocarán las canciones autoría del Divo que grabaron hace 15 años en un álbum. “El mejor homenaje que le podemos hacer es siempre interpretar su música”.

El desfile de dolientes no se ha detenido desde el lunes por la mañana. Algunos entran al vestíbulo justo cuando el mariachi comienza a tocar. Se me olvidó otra vez, Amor eterno, ¿Para qué me haces llorar? y otras canciones que avivan sentimientos en la cantina resuenan en el máximo recinto de la cultura de México, como telón de fondo de este insólito funeral. Un acto en el que se esperaba la visita del Presidente EnriquePeña Nieto, cuya inasistencia fue confirmada, por la tarde, a través de un comunicado oficial.

Todo fue emoción en este adiós, que unió a través del duelo y la música a una gran diversidad, a quienes, tras horas de espera, consiguieron mirar de frente esa pequeña caja que guarda una inmensidad.

Ayer por la noche se tenía prevista la partida de los restos del ídolo con rumbo a Ciudad Juárez, donde permanecerán de manera definitiva.

"GRACIAS, JUAN GABRIEL"
Casi simultáneamente al corte en la fila para entrar al recinto y ante las cenizas de Juan Gabriel, Rafael Tovar y de Teresa leyó un mensaje de agradecimiento a nombre del gobierno de la República a la familia de Juan Gabriel. En momentos, la voz del secretario de Cultura era opacada por los vivas y gritos espontáneos de la gente que a 27 horas de iniciado el homenaje no había dejado de pasar por el vestíbulo.

"El Palacio de Bellas Artes ha vivido, junto a la gente, días históricos, horas marcadas por la convivencia y la unidad ante la imagen de un creador cultural que hermanó a los mexicanos", expresó Tovar y de Teresa.

El hijo de Juan Gabriel, Iván Gabriel Aguilera Salas, estuvo acompañado por su esposa Simona Hackman de Aguilera y su tío, Jesús Salas, quien fuera representante del artista, durante una larga guardia a la que se presentaron personalidades de la política y la cultura.

Los funerales tienen varios propósitos. Quizá el principal es demorar la despedida. Las más de 700 mil personas que según el secretario de Cultura acudieron al recinto y sus alrededores vienen a despedirse con la certeza de que su ídolo no se irá.

En el recinto donde vivió momentos importantes de su carrera, manifestó Tovar y de Teresa, "no le decimos adiós. Le decimos gracias". A eso vino la multitud. A brindar un generoso, apabullante agradecimiento a quien puso las palabras precisas a los sentimientos y a la forma de ser mexicanos. El hombre que convenció a un país de que existe el amor eterno.

La última guardia se montó a las 21:30 con la directora del INBA María Cristina García Cepeda y Rafael Tovar y de Teresa acompañando a la familia mientras en la explanada el grupo que acompañaba a Juan Gabriel en sus conciertos interpretaba Hasta que te conocí. En punto de las 21:35 la urna fue retirada a pesar de que seguían ingresando personas al recinto durante unos minutos más.

A las 9:45 finalmente las puertas se cerraron. Afuera el concierto seguía.

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