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La historia de Winston Churchill que no conocías

Los Archivos Nacionales del Reino Unido publicaron documentos que revelaban las intenciones de Winston Churchill de proteger al exrey Eduardo VIII, quien mostraba simpatías hacia Adolfo Hitler y el régimen nazi y deseaba acordar la paz con Alemania.
Robert Hutton | Bloomberg
21 julio 2017 1:42 Última actualización 23 julio 2017 5:0
Winston Churchill

(Tomada de facebook.com/ChurchillSociety)

Winston Churchill y Dwight Eisenhower intentaron suprimir los documentos nazis capturados que mostraban al exrey del Reino Unido Eduardo VIII discutiendo su deseo de paz con Adolf Hitler, según archivos recién liberados en Londres.

Los Archivos Nacionales publicaron más artículos del depósito subterráneo secreto del gobierno británico en la Oficina del Gabinete, donde se escondieron papeles considerados "demasiado difíciles, demasiado sensibles" para el sistema de archivo regular.

Incluyen un memorando de 1953 de Churchill, marcado como "ultra secreto", donde se explica la existencia de una serie de telegramas alemanes con reportes de comentarios del duque de Windsor, como fue conocido Eduardo VIII después de abdicar en 1936.

"Él está convencido de que, si hubiera permanecido en el trono, la guerra se habría evitado, y se describe a sí mismo como firme partidario de un compromiso pacífico con Alemania", informó un telegrama de Lisboa, Portugal, país que permaneció neutral y donde estaba el duque en julio de 1940. "El duque está convencido de que fuertes y constantes bombardeos ​​harán que Inglaterra esté lista para la paz".

Eduardo abdicó para poder casarse con una divorciada estadounidense, Wallis Simpson. La pareja se instaló en Francia, pero cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, se trasladó a España. El gobierno de Madrid, formalmente neutral, pero simpatizante de Alemania, pidió orientación a Berlín sobre qué hacer con ellos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Joachim von Ribbentrop, respondió preguntando si podían ser mantenidos allí. Entonces ordenó que vigilaran su casa.

El interés de Ribbentrop se despertó cuando le dijeron, unos días después, que en privado "Windsor habló firmemente contra Churchill y contra esta guerra". Mientras pensaban en qué hacer, el duque y la duquesa se dirigieron a Portugal, donde hicieron similares comentarios. Los nazis decidieron actuar.

PERSUADIDOS U OBLIGADOS
"El duque debe regresar a España bajo toda circunstancia", escribió Ribbentrop, agregando que entonces deberían "persuadirlos u obligarlos" a quedarse allí. Su plan era entonces ofrecer al duque "la concesión de cualquier deseo", incluyendo "la ascensión al trono inglés".

Churchill, por su parte, tenía conciencia del peligro de tener un monarca alternativo tan cerca de caer en manos nazis. Nombró al duque como gobernador de las Bahamas. Cuando los Windsor se resistieron a abandonar Europa, Churchill amenazó a Eduardo, que ocupaba un rango militar honorario, con una corte marcial.

Ribbentrop, ansioso de no dejar escapar su premio, lanzó la Operación Willi para persuadir a los Windsor de regresar a España, secuestrándolos si era necesario. Pero a pesar de sus intentos de sabotaje y amenazas de bomba, los alemanes fracasaron.

El plan era "persuadir al duque de que saliera de Lisboa en un coche como si fuera a hacer una excursión de placer bastante larga, y luego cruzar la frontera en un lugar determinado, donde la policía secreta española aseguraría un pase seguro", según una nota enviada a Ribbentrop.

Los telegramas que describían la operación fueron encontrados en 1945 cuando el régimen de Hitler se derrumbó. Cuando fueron pasados ​​al gobierno británico, Clement Attlee, que había sustituido a Churchill como primer ministro, le escribió a su predecesor diciéndole que la publicación de los papeles "podría causar enorme daño". Churchill respondió aceptando y expresando su esperanza de que se pudiera "destruir todos los rastros" de los archivos.