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La 'guerra' llega a las canchas en Champions

En el arranque de los octavos de final de la Champions League, el Bayern Munich se enfrentará por vez primera al Shakhtar Donetsk en un torneo oficial. Los alemanes se presentan en territorio ucraniano a pesar del conflicto bélico con Rusia.
Domingo Aguilar Mendiola
16 febrero 2015 22:54 Última actualización 17 febrero 2015 5:0
La plantilla comandada por Josep Guardiola aterrizó ayer por la tarde en Lviv y volará de regreso en cuanto acabe el duelo. (Reuters)

La plantilla comandada por Josep Guardiola aterrizó ayer por la tarde en Lviv y volará de regreso en cuanto acabe el duelo. (Reuters)

El Bayern Munich se enfrentará por vez primera al Shakhtar Donetsk en un torneo oficial en el arranque de los octavos de final de la Champions League. Los alemanes se presentan en territorio ucraniano a pesar del conflicto bélico con Rusia.

El conjunto bávaro se erige como representante de un país que ha asumido un rol protagónico en la búsqueda de soluciones al problema en Ucrania. La canciller Angela Merkel fue artífice de un acuerdo que estipula un cese al fuego en la parte Este del país en conflicto y esto da esperanza al Shakhtar de poder regresar a jugar en su propia ciudad.

Los pupilos del rumano Mircea Lucescu jugaron su último partido en casa el 2 mayo del año pasado, puesto que el escenario bélico los obligó a ser reubicados junto a otros cientos de miles de ciudadanos. El Donbass Arena, estadio de los Mineros, incluso sufrió un par de bombardeos que dañaron su estructura.

El monarca del futbol ucraniano no ha participado en ningún encuentro oficial desde que llegó la pausa invernal en diciembre. Una gira que pretendía mantener el ritmo de los futbolistas los llevó a Brasil, España y Croacia. Actualmente, el club más regular del Este europeo juega de local en Lviv, ciudad ubicada a aproximadamente mil 280 kilómetros al oeste de Donetsk, casi en la frontera con Polonia, y seguirá ahí por lo menos hasta finales de 2015. Esta mudanza ayudó al equipo a que tampoco se desintegrara, pues el pasado mes de julio seis futbolistas de la primera escuadra no querían regresar después de la pretemporada porque temían por su vida.

La plantilla comandada por Josep Guardiola aterrizó ayer por la tarde en Lviv y volará de regreso en cuanto acabe el duelo. La ciudad está alejada de la zona de riesgo, pero no está libre de actos violentos: en diciembre la casa del alcalde fue atacada con un lanzagranadas. Elementos bávaros como Thomas Müller dicen estar preocupados por la situación; sin embargo, eso no impedirá que visiten un hospital local para hacer una donación con la que se pretende apoyar las operaciones de 60 niños. La UEFA advirtió que este acto debe ser completamente apolítico para evitar todo tipo de riesgos.

En 2014 la institución germana generó ingresos por un poco más de 556 millones de dólares y ocupa el tercer lugar en la lista de los clubes más ricos del mundo. Son el estandarte de la salud económica alemana y visitarán a un equipo cuyo nombre no figura en el ranking de los 20 más acaudalados y que fue rescatado por el magnate minero Rinat Akhmetov.

Akhmetov (número 216 en la lista de Forbes) es el hombre más rico de Ucrania y asumió la presidencia del Shakhtar en 1996. Su inversión en el club había sido constante, pero el ambiente peligroso del oriente del país lo llevó a anunciar una disminución en el apoyo del conjunto. Este hombre también financió el ascenso político del ex presidente Víktor Yanukóvich, quien huyó de su nación hace un año por temor a un golpe de Estado.

No es la primera vez que las armas hieren a la escuadra que se fundó en honor al minero Alexey Stakhanov (iniciador del movimiento minero en la ex Unión Soviética). Sólo tres de sus jugadores sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial.