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La física en la creación artística

El artista Isaac Katz juega con las leyes de la física para crear una propuesta artística con la que ha logrado romper ciertos prejuicios alrededor del arte digital. Utiliza distintos programas de simulación, juega con los algoritmos y traslada distintos elementos de la naturaleza a otros ambientes.
Myrna I. Martínez
09 julio 2015 21:26 Última actualización 10 julio 2015 5:0
En su obra se puede apreciar de manera abstracta los elementos: agua, viento, fuego y tierra. (Fabián García)

En su obra se puede apreciar de manera abstracta los elementos: agua, viento, fuego y tierra. (Fabián García)

El artista Isaac Katz juega con las leyes de la física para crear una propuesta artística con la que ha logrado romper ciertos prejuicios alrededor del arte digital.

Hace tres años captó la atención de especialistas con su exposición Alma electrónica en la Bolsa Mexicana de Valores, integrada por una serie de pinturas electrónicas abstractas proyectadas en monitores.

Ahora da otro paso con sus esculturas y con su línea de Home Décor, con la que pretende llevar la escultura a un nivel decorativo y funcional, pero sin perder su valor escultórico.

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Valor escultórico

Las series de las esculturas son limitadas, se hacen entre siete y 20, así que prácticamente las personas se están llevando a su casa, más que un frutero de bronce, una pieza de arte única en la que la física ha cumplido su trabajo.

Katz

Para él, las herramientas tecnológicas son importantes, pero el proceso creativo es lo que hace al arte, y considera que no existe ninguna computadora que lo haga por sí sola.

“Se pensaba que el arte digital era fácil de crear, que era apretar un botón, manipular las fotos en Photoshop y listo. La realidad es que se está convirtiendo en algo más complejo, yo no lo uso, sólo al final para hacer algunas correcciones”, opina en entrevista Isaac Katz.

Cree que lo digital está cambiando la percepción del espectador y que es la nueva forma de arte que va a dominar este siglo. Dice, además, que da una posibilidad de creación muchísimo más amplia que cualquier otra técnica; permite mezclar pintura y fotografía, lo mejor de dos mundos.

Katz utiliza distintos programas de simulación, juega con los algoritmos y traslada distintos elementos de la naturaleza a otros ambientes, atmósferas, espacios; les cambia la densidad y las propiedades físicas. Su propuesta la llama “Perceptivismo”.

“Los elementos son la base de nuestro mundo, tienen un significado místico desde los griegos y conectan con todas las personas. En mis obras plasmo cualquier cosa que existe pero vista de distintas formas, pueden ser nubes, lava o simplemente luz reflejada”, cuenta el vocero de esta nueva propuesta plástica.

Con sus esculturas y su línea para el hogar, a la venta en su galería de Polanco (Masaryk 311), Katz está creando universos y puentes entre distintas épocas, entre la tecnología de este siglo y los métodos antiguos artesanales. Elaborar cada pieza lleva procesos muy
complejos, detallados y tardados.

El artista primero se sienta frente a su computadora. Su principal herramienta son los programas de simulación utilizados por científicos o para realizar efectos especiales de películas. Él les cambia las propiedades físicas a los cuatro elementos o a sucesos de la naturaleza.

“Son softwares utilizados para acercarse a los resultados reales de un suceso. Si alguien quiere saber cómo pasa el petróleo por una tubería, hace una simulación de acuerdo a la densidad de la tubería y viscosidad del petróleo, mientras lo que yo hago es realizar el mismo procedimiento pero cambiando leyes físicas para que nos dé un resultado no real”, explica Katz.

En su obra se puede apreciar de manera abstracta los elementos: agua, viento, fuego y tierra. Les cambia el tamaño y las proporciones hasta crear la obra deseada.

Después hace una impresión en 3D del objeto. Utiliza diferentes métodos de impresión, principalmente la estereolitografía y realiza algunos prototipos. El detalle fino lo esculpe a mano y posteriormente realiza un molde en silicón líquido, el cual sirve para realizar el molde final en cera.

Luego, la pieza es cubierta por una mezcla especial que crea una especie de cemento, el cual es colocado en un horno. La caja será utilizada posteriormente para hacer el vaciado en bronce.

“Hacemos una fundición tradicional en un taller. Es un proceso que existe desde hace miles de años y se realiza manualmente para crear un producto único”, cuenta el artista. “Después, nos tardamos más de 30 horas en detallar el bronce, lo tratamos con distintos ácidos y lo esculpimos hasta el resultado final”.

Además de las esculturas, su línea de Home Décor, lanzada este mes, está compuesta de esculturas finamente detalladas en bronce. Hay fruteros, floreros, servilleteros y hasta una mesa, cuyas patas simulan la caída el agua en una cascada.

Las series de las esculturas son limitadas, se hacen entre siete y 20, así que prácticamente las personas se están llevando a su casa, más que un frutero de bronce, una pieza de arte única en la que la física ha cumplido su trabajo.


Katz o la insistencia en la complejidad versátil
Isaac Katz nació en la Ciudad de México. Se graduó de la Escuela de Artes Cinematográficas en la Universidad del Sur de California con el título en Animación y Artes Digitales.

Es pionero en el diseño basado en simulación y las aplicaciones para crear productos físicos por medio de impresiones 3D y de un sistema de diseño interactivo.

El artista ha exhibido en Nueva York, dentro de Art Expo, en Cleveland en el Ingenuity Fest y en la Ciudad de México. Su obra está a la venta en la galería Katz, inaugurada a finales del año pasado.