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La crisis operística es más grave en EU: Kurt Rydl

El bajo austriaco Kurt Rydl, cantante del Metropolitan Opera House de Nueva York, asegura que la crisis financiera en el mundo de la ópera es más grave en Estados Unidos que en Europa. En el país norteamericano “todo depende de las donaciones", dice.
Eduardo Bautista
29 septiembre 2014 20:40 Última actualización 29 septiembre 2014 21:14
“La situación es muy contrastante. Algunos cantantes tienen sueldos muy altos", comentó Rydl. (Foto tomada de www.kurt-rydl.com)

“La situación es muy contrastante. Algunos cantantes tienen sueldos muy altos", comentó Rydl. (Foto tomada de www.kurt-rydl.com)

La crisis financiera en el mundo de la ópera es más grave en Estados Unidos que en Europa, aseguró hoy el bajo austriaco Kurt Rydl, cantante del Metropolitan Opera House de Nueva York, organismo que en los últimos meses ha enfrentado problemas laborales y económicos que estuvieron a punto de suspender el inicio de la temporada de conciertos 2014.

Y es que, explicó, en el país norteamericano “todo depende de las donaciones, y si éstas no circulan, entonces se genera un gran problema”. Así lo expresó poco antes de participar, este lunes, en la gala por el 80 aniversario del Palacio de Bellas Artes, junto a la soprano rusa Anna Samuil, la mezzosoprano búlgara Vesselina Casarova y el tenor alemán Gerhard Siegel, todos ellos pertenecientes al Met.

“La situación es muy contrastante. Algunos cantantes tienen sueldos muy altos. En cambio, en Alemania, donde hay más de 90 casas de ópera, trabajan jóvenes con pagas extremadamente bajas. Todo mundo piensa en un mundo de esplendor y riqueza cuando escucha la palabra ópera, pero la realidad es que todos esos privilegios se reducen a una pequeña élite”, comentó Rydl.

Esta crisis, afirma, existe debido a la mala administración de los directores de las casas de ópera de todo el mundo. “Podría decir que el 80 por ciento de estos dirigentes son hombres de negocios, y no artistas, porque está claro que de ópera no saben nada”. En este sentido, indicó que el director del Met de Nueva York, Peter Gelb, no es uno de estos administradores. “Tengo la sensación de que él es uno de los últimos amantes de la ópera que quedan en el mundo”.

Rydl negó que hubiera una crisis artística, ya que, dijo, hay mucha gente joven que ama la ópera y tiene las ganas de hacer las cosas bien, sin embargo lamentó la manera en que han tomado la batuta los directores de escena, a favor del espectáculo, más que de la calidad musical.

“Los directores de escena ya no hacen producciones para la gente, sino para la prensa. El espíritu dentro de la ópera ha cambiado mucho. Hoy quieren sorprender con nuevos talentos que, al final, acaban decepcionando”.