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La caída de Peyton Manning

El hijo mayor de Archie Manning, Peyton, mariscal de los Broncos de Denver ya no luce como antaño y podría deberse al dolor que sufre en los dedos de la mano derecha desde hace tres años. 
Alfonso Mancilla
28 octubre 2015 21:20 Última actualización 29 octubre 2015 5:0
Peyton Manning será la clave para los Broncos de Denver en el Super Bowl del próximo domingo. (Archivo)

Con la lesión, Peyton Manning paga el costo de las duras batallas en los emparrillados. (Archivo)

Las palabras de Peyton Manning (24 de marzo de 1976) prendieron los focos de alerta en Denver.

“No siento nada en la punta de los dedos de mi mano derecha desde hace tres años. Hace poco hablé con un médico sobre el tema y me dijo que no contara con que la sensación volviera. Fue muy difícil para mí durante un par de años, porque otro doctor me había dado esperanzas”, reveló a la prensa el quarterback de los Broncos el 24 de agosto de 2015.

Con menos de dos semanas para el arranque del calendario 2015, Peyton le dejaba al mundo que a los 39 años enfrentaría su temporada 18 en la NFL con más corazón que habilidad.

El hijo mayor de Archie Manning, quien también fuera pasador en la NFL, pagaba así el costo de las duras batallas en los emparrillados, mismas que le llevaron a someterse en 2011 a una operación para reparar unas vértebras dañadas, las cuales se sumaban a los dos procedimientos quirúrgicos previos por el mismo problema en el cuello.

Así, la baja de rendimiento de Peyton que vive a la altura de la semana seis de la temporada 2015 de la NFL no debería sorprender en caso de que se refiriera a cualquier otro jugador; sin embargo, llama más atención al tratarse de uno de los mejores quarterbacks de los últimos 20 años.

La directiva de los Broncos, liderada por otro símbolo como jugador, John Elwaw, pareció también tomar las precauciones necesarias de cara al declive de su jugador franquicia.

Elway nombró en el receso de temporada a Gary Kubiak nuevo head coach del equipo, quien llegó con la idea de instalar un sistema ofensivo que enfatizara el juego terrestre y le quitara presión a Manning.

Por si fuera poco, Denver conformó una de las mejores defensivas de la liga, con lo que también buscarían restarle presión al ataque de los Broncos.

El resultado ha sido benévolo hasta la semana siete para los Broncos, que marchan con récord invicto de 6-0, pero también han visto la entrada a lo que parece ser la decadencia de uno de los mejores en la historia del futbol americano.

LOS FRÍOS NÚMEROS

Los datos son contundentes. Con seis juegos disputados, Peyton Manning es de los peores pasadores en categorías como intercepciones (10), con seis de ellas devueltas para anotación; acumula un rating para QB de apenas 46.4, y sólo mil 524 yardas por aire.

¿Qué tan pronunciada puede ser la crisis de productividad de Peyton? Lo es el porcentaje de pases completos, el cual en 2015 lo tiene en 61.6%, el más bajo en su carrera desde que llegó como novato a la NFL en 1988 y terminó con apenas el 56.7 por ciento.

El inminente arribo de la segunda mitad de la temporada podría representar todavía un rumbo muy comprometido para Manning y el ataque de los Broncos.

Cumplido su descanso, el domingo entrante recibirán a los Empacadores de Green Bay, abriendo una lista de rivales que incluye a los Potros de Indianápolis; Patriotas de Nueva Inglaterra; Acereros de Pittsburgh y Bengalíes de Cincinnati. Todos estos rivales marchan con récord positivo y son contendientes a la postemporada.

Del rendimiento que tenga el famoso jugador con el jersey 18 de Denver se podrá definir si acaso tiene lo suficiente para prolongar su carrera más allá de esta temporada o, si en su caso, se están viendo los partidos finales de Manning en la NFL.