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Kerr y Blatt, los coaches novatos que disputan el título de la NBA

Cuando el agente de Steve Kerr concertó una cita con David Blatt en el aeropuerto de Los Ángeles en junio de 2014, jamás pensó que ese sería el primer encuentro de los dos coaches novatos que ahora están a un paso de festejar su primer campeonato en el mejor basquetbol del mundo.
Ma. del Refugio Melchor S.
03 junio 2015 21:58 Última actualización 04 junio 2015 5:0
Esta será la primera ocasión que la final será disputada por dos entrenadores novatos, desde la temporada 1946-47. (AP)

Esta será la primera ocasión que la final será disputada por dos entrenadores novatos, desde la temporada 1946-47. (AP)

Cuando el agente de Steve Kerr concertó una cita con David Blatt en el aeropuerto de Los Ángeles en junio de 2014, jamás pensó que ese sería el primer encuentro de los dos coaches novatos que ahora están a un paso de festejar su primer campeonato en el mejor basquetbol del mundo.

La conexión fue inmediata, Kerr y Blatt compartían la misma filosofía de juego, de hecho Steve había pensado en contratar a David para que lo ayudara en su campaña de estreno con los Golden State Warriors. Todo estaba listo para llegar a un acuerdo, pero Blatt de pronto recibió una llamada que alteró todos sus planes.

David Blatt no tuvo que pensar dos veces para aceptar la oferta de los Cleveland Cavaliers, que le ofrecieron un contrato de 10 millones de dólares por tres temporadas. A partir de este miércoles 4 de junio, su equipo disputará el título de la NBA contra los Golden State Warriors.

Esta será la primera ocasión que la final será disputada por dos entrenadores novatos, desde la temporada 1946-47, que además tienen la similitud de que son inmigrantes. Steve Kerr nació en Líbano, ganó cinco títulos (tres con Chicago y dos con San Antonio), mientras que David Blatt vio la primera luz en Massachusetts pero toda su carrera como jugador y entrenador la desarrolló en Israel.

Blatt condujo al Maccabi Tel Aviv a cinco títulos, después tomó el mando de la selección rusa a la que llevó a la medalla de oro del Eurobasquet 2007 y a la conquista de la presea de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. “No había manera de que hubiera imaginado que nos volveríamos a encontrar en una final. Es una locura”, dijo Steve Kerr sobre su reencuentro justo un año después con David Blatt.

Kerr tiene todos los blasones, cumple el primero de sus cinco años de contrato a cambio de un pago de 25 millones de dólares. Su principal carta de triunfo es nada menos que el Jugador Más Valioso de la temporada 2014-15, Stephen Curry.

Cuando le ofrecieron el puesto de entrenador en jefe a Blatt, el consejo de Kerr fue inmediato: “toma el puesto”. David de 56 años se encontró con un equipo que estaba armado para ganar. Más allá de su posición política (Blatt apoya incondicionalmente a Israel en su conflicto bélico contra Palestina, su gran acierto fue convencer a su máxima estrella LeBron James de que hiciera a un lado su ego para encumbrar a su equipo.

LeBron era un jugador que sólo se preocupaba por enriquecer sus estadísticas y David Blatt logró cambiar esa mentalidad, señala el especialista de ESPN Álvaro Martín. “James hace rato descartó lo que antes era una obsesión para él, que era la cuestión estadística. El protagonismo, ser figura, ahora te das cuenta que ya está en otro plano, en esencia ayudando a su equipo, a través de su propio sacrificio. Sublimarse, someterse al bien del grupo. Eso es lo que se requiere para ganar un campeonato”.

“Yo me pregunto qué jugador tiene el poder para hacer que le armen un equipo para pelear el título”, agregó el especialista deportivo. LeBron James, asegura Martín, tiene el potencial para ganar por sí solo el título de la NBA. “Su papel es resolver el problema inmediato si lo hay y si no potenciar a los compañeros y prepararlos. Este chico está haciendo algo maravilloso, el equivalente a arreglar el motor de un jet en pleno vuelo”.

Respecto a las posibilidades de Golden State, dice que es un equipo que sabe atacar a velocidad y su fuerte es el contragolpe.
Eddie Glottlieb, con Filadelfia en la temporada 1946-47, Pat Riley en 1982 con Lakers en 1982 son los otros coaches novatos que lograron coronarse. En una final histórica, ahora Steve Kerr o David Blatt compartirán el mismo honor.