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Katy Perry hizo explotar al Super Bowl

Perry escenificó el medio tiempo del Super Bowl XLIX con una vibrante actuación de 12 minutos y medio en los que interpretó sus grandes éxitos cobijada por un mar de luces en las tribunas del Estadio de la Universidad de Phoenix.
Alfonso Mancilla
01 febrero 2015 19:55 Última actualización 02 febrero 2015 15:11
Katy Perry se encumbró como la reina de la noche en Glendale. (AP)

Katy Perry se encumbró como la reina de la noche en Glendale. (AP)

GLENDALE.- Y Katy Perry fue lo que prometió: Una chica de California. Un rugido fortalecido por el ojo del tigre. Un sueño de adolescencia y, al final, una estrella que voló al amparo de una lluvia de fuegos artificiales.

Perry escenificó el medio tiempo del Super Bowl XLIX con una vibrante actuación de 12 minutos y medio en los que interpretó sus grandes éxitos cobijada por un mar de luces en las tribunas del Estadio de la Universidad de Phoenix.

En cuanto terminó el medio tiempo entre Patriotas y Halcones Marinos, un ejército de hombres vestidos de negro tomó el emparrillado del Estadio, preparando el escenario para la actuación de la californiana.

Las luces se apagaron y comenzaron a destellar los focos azules y rojos ajustables al celular para acompañar el número de la estrella pop. En una velocidad vertiginosa se formó el escenario sobre una estructura circular y multicolor, mientras cientos de voluntarios comenzaban a salir de los pasillos para entrar al emparrillado. Sus uniformes eran multicolores.

Entonces, comenzó el espectáculo de Katy con la interpretación de Roar, en la que salió montada en un enorme tigre, y proclama al mundo que ella tiene “el ojo del tigre”.

A continuación vinieron las interpetaciones de Dark horse, Teenage dream, California gurls, la participación de Lenny Kravitz y cuatro cambios de vestuario.

Fue entonces, que las notas de la canción Firework comenzaron a escucharse, acompañadas de la potente voz de Katy, quien tuvo un momento climático al estar acompañada de una lluvia de fuegos artificiales y la simulación de su vuelo, el cual la encumbró como la reina de la noche en Glendale.