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El sueño de todo niño...

Ya está en México la juguetería más antigua del mundo, donde pasado y presente convergen en un espacio de 700 metros cuadrados. La línea de la casa tiene una sección llamada Traditions, dedicada a las piezas creadas desde la concepción de la tienda.
Myrna I. Martínez
01 diciembre 2015 20:37 Última actualización 02 diciembre 2015 5:0
"Nosotros brindamos una experiencia, más que una venta”, dice José Juan Sordo Madaleno, director de Desarrollo Inmobiliario GSM. (Edgar López)

"Nosotros brindamos una experiencia, más que una venta”, dice José Juan Sordo Madaleno, director de Desarrollo Inmobiliario GSM. (Edgar López)

William Hamley soñó con tener la juguetería más grande del mundo y en 1760 fundó Noah’s Ark (Arca de Noé) con juguetes de madera, muñecos de trapo, el tradicional oso de peluche inglés y soldaditos de plomo.

En 255 años de historia, Hamley’s, The Finest Toys in the World, es considerada la más antigua. Fue la favorita de la aristocracia victoriana, sobrevivió a los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido condecorada en dos ocasiones con el Royal Warrant -que otorga la familia real- y, sobre todo, ha sabido adaptarse, sin perder la esencia, a la evolución de los juguetes.

Hamley’s abre su primera tienda en América, la 50 en el mundo, en un sótano del Centro Comercial Antara con el mismo espíritu que la flagship store de Londres. Es un espacio de diálogo entre pasado y presente.

Antes de ingresar, hay que descender los ocho niveles que conforman un anfiteatro al aire libre, donde se presentarán espectáculos infantiles. El local tiene el toque británico: el clásico camión rojo, los emblemáticos osos de peluche, souvenirs con imágenes del Puente de Londres y el Big Ben, soldados y casetas telefónicas.

La línea de juguetes de la casa tiene una sección llamada Traditions, dedicada a las piezas creadas desde la concepción de la tienda. Son de madera y están enfocadas a juegos de construcción y destreza para los más pequeños. También tienen una línea de animales de cuerda de peluche y otros para meter a la tina.

Hamley’s se ha adaptado a estos tiempos y cuenta con una línea de drones, con cuatro tamaños distintos, del nano al maxi. El más barato cuesta alrededor de mil pesos.

En la tienda de 700 metros cuadrados se despliegan tapetes con sonidos, carritos, secciones nostálgicas dedicadas a los trucos de magia (venden hasta varitas), a la ciencia y a las manualidades, y otras con juguetes de otras marcas con los personajes de Frozen, Star Wars y superhéroes de cómics. Los amantes de Lego, Nintendo, Playmobil y de Distroller, aquí encuentran un oasis.

“El principal atractivo que no tiene nuestra competencia es la forma como se venden los productos, nosotros brindamos una experiencia, más que una venta”, dice José Juan Sordo Madaleno, director de Desarrollo Inmobiliario GSM. El encargado del proyecto asegura que todavía los niños compran juguetes, por lo que tienen planeado abrir 10 tiendas, dos a finales del próximo año.

William Hamley siempre soñó con tener la juguetería más grande del mundo y cuando cierre el próximo enero Toys “R” Us, de Times Square, la sucursal de Hamley’s de Moscú, con sus 7 mil metros cuadrados, lo será.