AFTEROFFICE
CULTURAS

Juan Soriano 
continúa revelándose

A ocho años de la muerte del artista y curador, Marek Keller sigue dedicando la vida a quien fue su compañero por más de tres décadas.
Carmen García Bermejo
09 febrero 2014 22:33 Última actualización 10 febrero 2014 5:0
Juan Soriano era llamado "El Mozart de la pintura". (Archivo)

Juan Soriano era llamado "El Mozart de la pintura". (Archivo)

Estar rodeado de la obra de Juan Soriano es para Marek Keller una manera de prolongar la vida que compartieron durante más de 30 años.

Juan Soriano murió el 10 de febrero de 2006 y desde entonces su compañero y representante continúa realizando la misma actividad: organiza la obra, prepara exposiciones, selecciona las piezas, apoya la curaduría y recupera cuadros.

“Pero claro, cuando me quedo tranquilo, todo me recuerda que el alma que me impulsaba a realizar este trabajo ya no está”, comenta en entrevista.

Su interés ahora es mostrar las diversas facetas que abordó “el niño de mil años” –como le llamó Elena Poniatowska. Por eso, a ocho años de su partida, eligió montar Juan Soriano/Abstracción en libertad, exposición que se enfoca en su etapa abstracta.

La muestra, que se inaugura hoy a las 19:00 horas en la galería Juan Soriano del Centro Nacional de las Artes, está integrada por 30 piezas, entre pinturas, esculturas y esmaltes, que fueron realizadas entre 1955 y 2005. Algunas de ellas se exhiben por primera vez, mientras que la serie escultórica de las cinco Dafne se exhibe al público en conjunto, de forma también inédita.

Marek reconoce que sin la presencia de Soriano, como corazón de todo su trabajo, el ánimo ya no es el mismo; aunque no puede abandonar las obras, la memoria, los recuerdos.

Y aunque faltan dos años para que el Museo Juan Soriano esté listo, los cuadros, esculturas y gobelinos que decoran su casa, en la colonia Hipódromo Condesa, ya están inventariados. De ellos cuelgan etiquetas como señal de que, pronto, dejarán su lugar.

“Yo sabía que no podía paralizarme. Tenía que movilizarme y tratar de seguir haciendo la labor que siempre he realizado, aún cuando mi amigo ha desaparecido”.


Proyecta museo


El también director de la Fundación Juan Soriano y Marek Keller A.C. dice que en este momento toda su energía está enfocada a la construcción de lo que será el Museo Juan Soriano, el cual se ubicará en Cuernavaca, Morelos, sobre un terreno de nueve mil metros, en el centro de esa capital.

En esta semana lanzará la convocatoria para invitar a siete arquitectos, de entre 45 y 50 años de edad, para que concursen y presenten sus propuestas.

“Puedo decir que es el proyecto más importante de mi vida”, asevera. “Juan consideraba que el tiempo decidiría si lo que él había hecho valía la pena o no, y aunque no le gustaba la idea de tener un museo o una institución cultural durante su vida, me parece que este nuevo recinto es una de las aportaciones que yo realizo para mantener viva su memoria. Canalizaré todo mi esfuerzo para que, en dos años, esté lista la construcción del inmueble y con esto, conmemorar una década de su fallecimiento”.

Keller recuerda que una buena parte de la obra de Soriano pertenece a colecciones privadas e incluso ignora dónde se encuentran varias piezas porque nunca logró hacer un catálogo exhaustivo. Pero ha ido comprando parte de ese legado, que se integrará a la colección del museo como los cuatro esmaltes que se exponen por primera vez en la muestra Abstracción en libertad, hasta el 29 de junio.

Soriano hizo pocas piezas con esta técnica por su dificultad, refiere Keller, quien compró "La flor" a los herederos de la Galería Antonio Sousa.

Otra de las adquisiciones que también forman parte de la muestra, es el óleo Batalla de amor, que obtuvo a través de la casa de subasatas Christie’s, en Nueva York, y debió someter a un proceso de restauración.
“La obra de Soriano no es muy vasta. Aunque él siempre estaba trabajando, se tardaba mucho tiempo con la mayoría de los cuadros”, recuerda Keller.

Alguna vez, agrega, calculó que en 70 años de trayectoria Soriano realizó 300 óleos y acuarelas, de los cuales posee alrededor de 50. Su acervo guarda también más 100 esculturas de diferentes tamaños, y toda su obra gráfica, formada por 80 piezas. Tiene además, cinco tapices gobelinos de gran formato, cuatro esmaltes y una serie de esculturas en plata que hizo con Tane. “Todo esto es lo que se montará en el museo”.