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Juan Gabriel contagia de felicidad al Auditorio Nacional

"El Divo de Juárez" inició anoche su gira en el Auditorio Nacional con un show en el interpretó sus más grandes éxitos, como "Hasta que te conocí", "Inocente pobre amiga" y "Querida". 
Rosario Reyes
11 abril 2015 12:26 Última actualización 11 abril 2015 12:31
Juan Gabriel evocó sus momentos de juventud durante el primero de una serie de conciertos en el Auditorio Nacional. (FOTOS: Alejandro Meléndez)

Juan Gabriel evocó sus momentos de juventud durante el primero de una serie de conciertos en el Auditorio Nacional. (FOTOS: Alejandro Meléndez)

Después de ver un concierto de Juan Gabriel es posible creer que la felicidad existe. Lo que sucedió el viernes 10 de abril en el primero de los 16 conciertos confirmados hasta ahora que "El Divo de Juárez" ofrecerá en el Auditorio Nacional, fue una alegría colectiva provocada incluso por las canciones más tristes (¿qué es si no La diferencia, por ejemplo, o Yo no nací para amar?).

El autor de más de mil canciones, que ha vendido más de 150 millones de discos, de acuerdo con el documental biográfico que precede a cada concierto, ofrece un espectáculo de alrededor de cuatro horas, en el que repasa su repertorio, con versiones mayoritariamente apegadas a las originales, a pesar de que recientemente lanzó el disco Los dúo, en el que reversiona 16 clásicos al lado, entre otros, de Juanes, Vicente Fernández, Alejandra Guzmán, Natalia Lafourcade y David Bisbal, quien fue invitado a este concierto, igual que la cantante tapatía Bárbara Padilla. También, un trío de música urbana lo acompañó en una moderna versión de su éxito de 1971 No tengo dinero.

“Lo veo y no lo creo”, dijo emocionado a manera de saludo frente a unos 10 mil espectadores y contó cómo es su creencia que las oraciones de sus seguidores le ayudaron a recuperar la salud. Apenas hace un año tuvo que cancelar varias fechas en Estados Unidos por una neumonía y ahora vuelve rozagante, locuaz, divertido.

Por momentos, el escenario luce completamente lleno: orquesta, mariachi, sección de 18 violines, un ballet y él, Juan Gabriel, que se planta tan seguro que bien podría quedarse solo, e igualmente llenaría el escenario. Su presencia es rotunda, el mínimo gesto es ovacionado y consciente de la admiración que provoca, guiña un ojo, se contonea y baila, listo para recibir los aplausos con los brazos abiertos.

“Me gusta provocar”, dice con picardía este tesoro nacional que compuso un tema en el que alude al buzón de la correspondencia, esa que se escribía con bolígrafo. “Hoy tendría que ponerle internet”, bromea en el segmento que dedica a interpretar canciones poco conocidas o que fueron éxito hace muchos años. “No desperdicies tu vida sin mi cariño”, dice una de esas tonadas, acompañado por su guitarrista.

Los músicos tienen momentos de lucimiento con solos instrumentales y también con una ronda de baile que el mariachi organiza en la que presumen sus movimientos más provocativos. Juan Gabriel, cuya obra según reconoció el mismo Carlos Monsiváis, fue uno de los estímulos sentimentales más profundos para el fallecido escritor, se luce todo el tiempo.

Ya lo sé que tú te vas, La frontera, Querida, Pero qué necesidad, Se me olvidó otra vez, Hasta que te conocí y Por qué me haces llorar, son algunos de los temas que interpreta en su concierto, que cierra con una imagen de él siendo muy joven, dentro de un corazón rodeado de rosas, con un letrero que dice: “Felicidades a toda la gente que está orgullosa de ser como es”.

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Juan Gabriel
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