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'Joselito' en Sevilla

Hoy se presenta "Joselito" Adame en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en el anhelado abril andaluz del cosmos taurino. Actúa con la firme intención de abrir la Puerta del Príncipe, y encabeza indiscutiblemente la actual generación de toreros mexicanos en España.
Andrés Moreno
15 abril 2015 0:21 Última actualización 15 abril 2015 5:0
Cuánta falta hace hoy día contar con mexicanos de tal fuste. Sólo por esa razón hay que ver y saber lo que haga José hoy en Sevilla. (Cuartoscuro/Archivo)

Cuánta falta hace hoy día contar con mexicanos de tal fuste. Sólo por esa razón hay que ver y saber lo que haga José hoy en Sevilla. (Cuartoscuro/Archivo)

Hoy se presenta José Guadalupe Adame Montoya, Joselito Adame, en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en el anhelado abril andaluz del cosmos taurino, alternando precisamente con dos noveles sevillanos: Oliva Soto y Esaú Fernández, lidiando un encierro de la ganadería Cayetano Muñoz (Badajoz), cuya simiente actual procede de D. Juan Pedro Domecq y Díez, Torrestrella y Torrealta.

Pero, ¿cuál es la trascendencia de la actuación ultramar del mexicano en La Maestranza? Primero porque actúa con la firme intención de abrir la Puerta del Príncipe, porque si bien el año pasado tumbó un apéndice, dista aún de tal proeza. Segundo porque encabeza indiscutiblemente la actual generación de toreros mexicanos en España y un triunfo de tal magnitud lo subiría a una atalaya todavía más alta, razón por la cual lo que haga (o deje de hacer) tendrá hondo calado en la tauromaquia nacional.

Más allá de estadísticas, datos, orejas y puertas, destaca la actuación del hidrocálido en España, por lo que representaría para el país el que un joven mexicano de extracción humilde, otrora ayudante de panadero, que viajara solo a Europa aun siendo infante sacrificándolo todo (y no estamos en lugares comunes cuando digo todo) tan sólo por alcanzar su sueño. Cuánta falta hace hoy día contar con mexicanos de tal fuste. Sólo por esa razón hay que ver y saber; comprender y atender lo que haga José hoy en Sevilla.

No obstante, hace tres lejanas décadas hayamos tenido las últimas actuaciones aztecas destacadas en la Península Ibérica, o que hace dos años comenzáramos a tener de vuelta, representación “de verdá” en las ferias españolas. No obstante, ni para José ni para México es suficiente; nunca lo será. José no quiere destacar en la fiesta: quiere ser Figura Mundial del Toreo y eso no es cosa fácil, aunque tenga condiciones para serlo; aunque tenga carisma, aunque el año antepasado (porque inexplicablemente el año pasado la “Empresa” de La México haya decidido de motu propio no ponerlo en los carteles), bajo su solo conjuro y sin alternar con ningún torerazo español, haya generado los tres más grandes entradones del 2013 en el Coso de Insurgentes.

Repito, no es suficiente: o se triunfa y conquista a la indómita península, o mejor a otra cosa. Eso es lo que se juega José: El torrente sanguíneo, la femoral y la safena, el alma, la responsabilidad, el pundonor, el nombre, la honra, el honor. Todo. Queremos ver al pueblo de México cantar, no por llegar a octavos de final en copa del mundo: queremos llorar de alegría por tener una figura del toreo y despertar del letargo globalizante que todo lo estandariza y regula; que rechaza lo diferente, que teme a lo desconocido y por tanto agrede lo que no entiende. Sólo por eso, hoy temblaremos junto con José cuando haga el paseo en la más hermosa de todas las plazas del mundo.