AFTEROFFICE
deportes

Iván García, evolución con grado de dificultad

A ocho meses de operarse las rodillas, el clavadista mexicano aún corre el riesgo poner fin a su brillante carrera de forma prematura, aunque se mantiene mentalizado en los Juegos Olímpicos de Tokio.
Alain Arenas
24 julio 2017 22:42 Última actualización 25 julio 2017 5:0
Una incorrecta cirugía o rehabilitación a Iván García podía costarle la carrera en el alto rendimiento. (Archivo)

Una incorrecta cirugía o rehabilitación podía costarle a Iván García la carrera en el alto rendimiento. (Archivo)

El desempeño de Iván García previo a los Juegos Olímpicos de Río 2016 era sólido. En los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014 se coronó en la plataforma 10 metros individual. En los Juegos Panamericanos Toronto 2015 volvió a subir a lo más alto del podio en la misma prueba. Dos semanas más tarde, en los Campeonatos Mundiales de Kazán se colgó la plata en sincronizados. Pero todo cambió en las Magnas Justas brasileñas.

En clavados sincronizados, al lado de Germán Sánchez, terminó en el quinto lugar el 8 de agosto del año pasado. Doce días después, en la final individual, concluyó en décimo sitio; Sánchez, en cambio, obtuvo la medalla de plata.

“Todo el ciclo olímpico tuve buenos resultados y al final un mal día lo arruinó. Fue una suma de factores. La mala ejecución de mis clavados y la presión por ganar la medalla fueron algunos de las situaciones que me llevaron a tener esa mala actuación. También lo fue la lesión que tenía en las rodillas”, recuerda el clavadista.

Una vez concluida su participación recibió la noticia de su grupo interdisciplinario que debía operarse de una entesitis –una inflamación en la parte del ligamento que se une con el hueso- en las rodillas. El riesgo era claro: una incorrecta cirugía o rehabilitación podía costarle la carrera en el alto rendimiento.

El cirujano Rafael Ortega –quien también ha realizado operaciones a futbolistas de Primera División- fue el responsable de la intervención realizada en octubre pasado en Guadalajara. El resultado fue positivo, según cuenta García. Sin embargo, el medallista de plata en la plataforma de 10 metros sincronizados en Londres 2012 lleva fuera de actividad los últimos ocho meses, y prevé que sean tres más para estar completamente recuperado.

“La rehabilitación ha dado buenos resultados. Realizo ejercicios de fuerza para fortalecer los ligamentos afectados. Sé que hay un riesgo de que pueda volver la inflamación y deba volver al quirófano, pero no pienso en eso, prefiero ir día a día. Sólo pienso en completar el resto de la terapia para ponerme en forma para el clasificatorio para los Juegos Centroamericanos. El objetivo final sigue en pie: Tokio 2020”, afirma.

Héctor Aguilar, médico de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), sostiene que existe el riesgo de que la inflamación regrese aun cuando la rehabilitación se lleve correctamente.

“El problema es que la repetición de los saltos que Iván realice en la plataforma puede resentir su tendón afectado, porque se le someterá a cargas de fuerza y potencia. Se degenerará con el sobreuso, como se conoce medicamente”, explica.

Aguilar recomienda que no apresure la recuperación, pese a que el año que entra se disputen los Juegos Centroamericanos de Barranquilla. Las cargas de entrenamiento -dice- tienen que ser razonables, porque en exceso incrementarían la posibilidad de que reaparezca el malestar.

“Debe realizarse una evaluación médica después de que pasaron seis meses de que se ejecutó la operación. Esta arrojará sí el tendón muestra la recuperación esperada. De no ser así, se necesitarían estudios para saber si se necesita otra terapia o si es posible otra intervención quirúrgica”, añade el doctor.

Nuevo impulso
García señala que la recuperación mental y física tras los Juegos de Río ha sido complicada. Uno de sus motores, cuenta, es el próximo nacimiento de su primera hija, fruto de la relación que tiene con la también clavadista Paola Espinosa.

“Todos los momentos difíciles que viví para sobrellevar la lesión quedan poco a poco atrás. La recuperación va bien y coincide con llegada. No puedo pedir más. Quiero estar sano para ella”, dice García.

Competencia cerrada
La ausencia de Iván García y Germán Sánchez en la plataforma de 10 metros por las lesiones que tuvieron que operarse, permitió que jóvenes cómo Kevin Berlin y Jonathan Balleza asistieran a los Campeonatos Mundiales de Budapest 2017, en los que terminaron en décimo puesto en la final de clavados sincronizados.

“Espero que no me cueste trabajo agarrar ritmo, porque para clasificar a Tokio habrá una competencia muy exigente. No sólo están ellos, también vienen otros clavadistas como Abraham Bermeo, quien estará en los Juegos Olímpicos de la Juventud. La competencia es tan cerrada en el país que no sólo tenemos que vencer a otros seleccionados mayores, también a los juveniles. Esa es la realidad”, sentencia García.