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INAH busca resplandecer mural 'Los bebedores'

Desde su descubrimiento hace 46 años en la Gran Pirámide de Cholula, Puebla, el mural ha fascinado a científicos e historiadores del arte, por lo que especialistas del INAH registran a detalle la forma y el color de este patrimonio que permitirá apreciar y estudiar con mayor precisión el mural.
Notimex
30 julio 2015 20:21 Última actualización 30 julio 2015 20:27
Los resultados de la investigación permitan proponer un dibujo coloreado de acuerdo con el aspecto original. (Cortesía)

Los resultados de la investigación permitan proponer un dibujo coloreado de acuerdo con el aspecto original. (Cortesía)

Desde su descubrimiento hace 46 años en la Gran Pirámide de Cholula, Puebla, el mural Los bebedores ha fascinado a científicos e historiadores del arte, por lo que especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), registran a detalle la forma y el color de este patrimonio.

La investigación lleva un avance del 80 por ciento y permitirá apreciar y estudiar con mayor precisión el mural, explicó la restauradora perito Dulce María Grimaldi, del Departamento de Conservación del Patrimonio Arqueológico In Situ en esa zona arqueológica.

El registro comenzó con la toma de fotografía de la pintura distribuida en seis paredes. Estas tomas fueron utilizadas como base para plasmar las figuras que componen la obra de 60 metros de largo por 2.25 metros de altura, posteriormente, el trazado fue enriquecido con detalles recuperados de calcas elaboradas a inicios de la década de los 80 y fotografías históricas.

“Como restauradores no pretendemos interpretar la escena, sino precisar lo que estaba representado, esto permite un análisis profundo a partir de una serie de elementos señalados, un ejemplo de esto es que se sabe con exactitud que hay 103 personajes y no 110”, señaló Grimaldi.

Para el registro de colores se realizaron dibujos en línea, marcando el color que se aprecia a simple vista, después las calcas y las fotografías permitieron corregir tonos y formas que fueron mal asentadas, sin embargo, debido al deterioro es complicado definir la paleta cromática en algunas secciones.

Por lo anterior, se realizó una consulta de los colores empleados, los cuales fueron anotados en un documento así como los informes previos por restauradores, arqueólogos y científicos.

“Hay una paleta cromática básica compuesta por dos tonos de ocre, dos de rojo, negro, verde y en algunas secciones aparecen café y rosa; de estos últimos, no hemos definido si son resultado de una degradación, producto de la aparición de sales”.

Por ello se complementó el estudio con la observación a través de microscopio óptico y colorimetría, tareas cuyos resultados se están procesando.

Se espera que los resultados de la investigación permitan proponer un dibujo coloreado de acuerdo con el aspecto original. El registro se complementará con el análisis instrumental de la capa pictórica y el soporte de tierra para definir la técnica pictórica empleada en este mural.