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Imparable Rosberg

De extremo a extremo, Nico Rosberg demostró firmeza, solidez y categoría a bordo de su imposible Mercedes y se instala ufano en el segundo lugar del Mundial de Pilotos con 272 puntos, debajo de su colega de equipo Lewis Hamilton, postulado campeón desde el festejo de Austin.
Mauricio Mejía
01 noviembre 2015 21:14 Última actualización 01 noviembre 2015 21:30
El alemán, amo de la pole, fue una prisa constante en la vanguardia de la vuelta del Gran Serial al Hermanos Rodríguez. (AP)

El alemán, amo de la pole, fue una prisa constante en la vanguardia de la vuelta del Gran Serial al Hermanos Rodríguez. (AP)

Nico Rosberg no tuvo que mirar atrás para hacerse del Gran Premio de México. El alemán, amo de la pole, fue una prisa constante (interrumpida, acaso, por las estaciones obligadas en pits) en la vanguardia de la vuelta del Gran Serial al Hermanos Rodríguez. De extremo a extremo, Rosberg demostró firmeza, solidez y categoría a bordo de su imposible Mercedes y se instala ufano en el segundo lugar del Mundial de Pilotos con 272 puntos, debajo de su colega de equipo Lewis Hamilton, postulado campeón desde el festejo de Austin.

Bajo un sol abusivo de otoño, el día del reestreno fue llenándose con melancolía y nacionalismo. Los organizadores evocaron a Ricardo Rodríguez, el mexicano que se mató hace 53 años en la curva peraltada a bordo de un Lotus. Los pilotos fueron presentados con música de mariachi, los aviones de la Fuerza Aérea dibujaron una bandera tricolor sobre un aborregado y plomizo cielo, y una agrupación de niños mixes entonó el Himno Nacional en la zona de arrancada. Luego del protocolo, hinchado de mexicanidad, la carrera cumplió el orden del día ante un escenario desbordado de gritos a Sergio Pérez, el referente domiciliario de una tribuna arraigada en el costumbrismo de la querencia.

Hubo dos pruebas en la tarde de ayer en el renovado circuito de la Magdalena Mixhuca: la de los Mercedes y la del resto de las escuderías, superadas en hasta en 28 segundos antes del accidente en el que Sebastian Vettel abandonó la competencia en la vuelta 52. Las banderas amarillas angostaron las lejanas distancias de tiempo entre el puntero y el tercer lugar. Vettel, sobrado de temperamento, luchó afanosamente por recuperarse del percance perpetrado por Daniel Ricciardo, del Red Bull, en el alba del recorrido. El tetracampeón de Ferrari recuperó plazas hasta ocupar la undécima, pero en el giro 18 sufrió el primer despiste que le devolvió a la retaguardia del comando. La batalla por el segundo lugar del campeonato daba ventaja clara a Rosberg, quien se la tomó con toda naturalidad, como si no dependiera de ello para pasearse como comandante en jefe del certamen. Cómodo, resolvió una tarde en la que Hamilton hizo de escudero. La diferencia entre los alemanes es, ahora, de 21 puntos cuando faltan dos paradas por cumplirse: Brasil y Abu Dhabi.

Sergio Pérez, del Force India, fue atrevido y persistente a lo largo de toda la película, pero la estrategia y los neumáticos sólo le dieron atributos suficientes para hacerse cargo del octavo puesto, luego de “largar” como noveno. Pérez ocupa la misma posición en el serial con 68 puntos. La emoción, a veces forzada, de los palcos se esmeró en el combate entre Pérez y Max Verstappen, el holandés del Toro Rosso, quien a final de cuentas terminó un segundo abajo del tapatío, el primer mexicano en competir en una fecha de Fórmula Uno desde que lo hizo Pedro Rodríguez en 1970. El coequipero de Pérez, Nico Hulkenberg, se adelantó en la séptima del escalafón.

Fernando Alonso, presa de la impotencia a lo largo de la campaña, se convirtió en la primera ausencia notable del domingo. Antes del primer retorno, una falla mecánica le marginó con todo y su McLaren. Tampoco se extrañó mucho la andanza del ovetense, quien ha recurrido a la autocompasión para disfrazar su repudio al equipo con el que trabaja. Tampoco se echó de menos la carencia del Ferrari Kimi Räikkönen, retirado en el retorno 21 en un altercado con Valtteri Bottas, del Williams, quien ocupa ahora el cuarto puesto en el duelo de pilotos con 126 puntos, tres de más sobre Räikkönen, luego de ocupar la tercera plaza del podio.

Los Red Bull, Daniil Kvyat y Daniel Ricciardo, se hicieron de los lugares 4 y 5, y el Willliams Felipe Massa del sexto. El francés Romain Grosjean fue décimo y el mejor de los Lotus.