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CULTURAS

Humor: el arma de 'El Loco' Valdés para no llorar

Con cerca de 70 años de trayectoria en televisión, teatro y cine,
Manuel 'El Loco' Valdés', quien se encuentra hospitalizado por cáncer, ha recurrido al humor para mantenerse a flote en la adversidad.
Rosario Reyes
04 septiembre 2017 23:2 Última actualización 05 septiembre 2017 5:0
Loco Valdés

Manuel Valdés, hospitalizado por cáncer, recibirá hoy un homenaje a beneficio. (Oscar Castro)

Mentalmente calculó el tiempo. Tenía seis minutos entre los comerciales y la intervención de un locutor antes de entrar al aire. Se acomodó en un sillón, que no era parte de la escenografía, sino uno de los muebles de la tienda que se anunciaba en su show, y se dispuso a descansar la vista seis minutos, no más. Pero se durmió.

Lo venció el cansancio del trabajo triple, en televisión, teatro y cine. Sólo Manuel El Loco Valdés ha sido capaz de mantener la audiencia de un programa mientras dormía.

Con casi 70 años de trayectoria y cerca de 90 de edad, El Loco Valdés -dicen quienes lo conocen- siempre ha mantenido el mismo buen humor dentro y fuera del escenario. Es lo que hoy, como tantas otras veces, lo mantiene a flote en la adversidad.

Cuando se enteró de que, como parte del tratamiento del cáncer de piel que le detectaron recientemente, los médicos le injertarían piel del muslo en la cabeza, preguntó -comparte su nieto Iván Valdés- si no sería posible tomar un trozo de la axila, para lucir por fin algo de cabello.

Todavía se encuentra hospitalizado en Cancerología y se espera -de acuerdo con su nieto- que le den de alta hoy, en espera de los resultados de una biopsia para determinar si existe metástasis en el pulmón. 

Siempre le prestaba dinero a los compañeros, aunque supiera que ese dinero no iba a volver. Es un hombre generoso y ahora necesita ayuda; ojalá vaya mucha gente al evento y si hace falta, organizamos uno más


La salud no es el único problema que enfrenta Manuel Valdés: la Secretaría de Hacienda le ha retenido sus ingresos y por ahora no puede trabajar. Para apoyar al actor, esta noche se realizará una cena homenaje a beneficio, en el Museo de las Intervenciones. Cómicos como Los Mascabrothers y Alejandro Suárez, entre otros, realizarán un espectáculo como parte de este encuentro.

“Hace años, cuando todavía se podía atravesar en auto por el Bosque de Chapultepec, Manuel se detuvo y le dio 500 pesos a un barrendero”, recuerda Manuel Rodríguez Anjenjo, quien fue guionista del programa Ensalada de Locos. “Siempre le prestaba dinero a los compañeros, aunque supiera que ese dinero no iba a volver. Es un hombre generoso y ahora necesita ayuda; ojalá vaya mucha gente al evento y si hace falta, organizamos uno más”.

REÍR PARA NO LLORAR
Al menor de los hermanos Valdés le tomó casi dos décadas convertirse en el favorito de la televisión humorística, un talento que tuvo un origen muy poco alegre. Los nueve hijos de Rafael y Guadalupe crecieron en un ambiente hostil, según cuenta Rosalía Valdés Julián en el libro sobre su padre, La historia inédita de Tin Tan (Planeta, 2003), pues la abuela paterna, descendiente de italianos, nunca aceptó a su nuera mexicana.

Tin Tan encontró la manera de alivianar el ambiente familiar haciendo chistes. Después, la risa se convirtió en una forma de vida para tres de los hermanos: Germán, Ramón y Manuel.

“En las funciones en el teatro de revista, mi papá hablaba un poco de todos sus hermanos y se refería a Manuel como el último, el de hasta atrás. Cuando Marcelo le decía: ‘Oye Tin Tan, y ¿por qué saldría Manuelito tan zafado?’, mi papá, imitando a mi abuelo, le contestaba: ‘Porque este fue mi último esfuerzo”, escribe Rosalía Valdés Julián.

Desde los 13 años Manuel trabajaba como extra en las películas de Tin Tan. A los 17 años se casó y llegó su primogénito, así que la vocación dio paso a la obligación. Para mantener a su familia alternaba el trabajo como boy -un bailarín y actor de parte pequeñas- en el Ballet Chapultepec, con el de archivista en la Secretaría de Economía.
Su debut televisivo llegó cuando tenía 20 años, con Variedades de Mediodía, en 1951.

PARA AYUDAR
La Fundación Giordana Nahoul, de la actriz
Roxana Chávez, está recaudando recursos para el comediante.
El número de cuenta es: 00100271268, de Scotiabank. 

ACUDE
¿Qué? Homenaje a El Loco Valdés
¿Dónde? Casa de Coahuila, Ex Convento
de Churubusco. Prolongación
Xicoténcatl 10, San Diego Churubusco
¿Cuándo? Hoy, 19:30 horas
Donativo: $1,300
Informes y venta de boletos: 5697-7991 y 5670-6693


SÍ, SOY EL LOCO
Cuando empezó a hacer televisión se hacía llamar El Pelón Valdés, porque enfrentó su calvicie prematura rapándose por completo. Él mismo se cambió el mote cuando le pidió un aumento de sueldo al productor Luis de Llano Palmer, y éste le contestó: “Está loco, Valdés”. Entonces respondió: “Sí, soy El Loco Valdés”.

Para Manuel, hacerse el loco era una forma de diferenciarse de los demás. “Todo empezó por el entusiasmo de la necesidad. Si ganaba 500 pesos mensuales en la Secretaría de Economía, contra 250 al día en la televisión, pues algo tenía que hacer para quedarme”, le dijo a Rodríguez Ajenjo.

“El Loco Valdés inauguró una ruta que luego han querido seguir muchos, que es el desparpajo, pero como él no hay ninguno”, afirma Rodríguez Ajenjo.

Una de sus virtudes en la pantalla chica era que tenía buen timing. Dice Sergio Corona, su amigo desde hace siete décadas, que el ritmo le viene del baile. Ambos se conocieron en el Ballet Chapultepec. “Debutamos con el grupo de Tin Tan. Manuel no había tomado clases, pero tenía muy buen ritmo”.

Fue su participación en el porgrama Ensalada de Locos, que estuvo al aire durante tres años, lo que consolidó su carrera en los años 70, al lado de Héctor Lechuga y Alejandro Suárez.

Su el éxito llegó a ser tal, que ni la censura del gobierno de Luis Echeverría pudo frenarlo. Ni siquiera después del famoso chascarrillo que soltó en televisión nacional sobre Benito Juárez, en una época en la que los héroes nacionales eran intocables.

“¿Quién fue el presidente bombero? Pues Bomberito Juárez. ¿Y quién lo ayudaba? Su esposa, Manguerita Maza de Juárez”, dijo el cómico en El show del Loco Valdés. Era 1972, el Año de Juárez.

Aunque hay versiones sobre la sanción que recibió por hacer este chiste, como que lo sacaron del foro para llevarlo detenido, que lo vetaron de la televisión, o que tuvo que pagar una cuantiosa multa, su nieto Iván Valdés asegura que sólo recibió una llamada de atención de la Secretaría de Gobernación. “Mi abuelo reconoció que había sido una broma ofensiva y recitó en su programa una epístola de Benito Juárez que termina con la frase ‘el respeto al derecho ajeno es la paz’, y ya no pasó a mayores”.

Su irreverencia es la misma dentro y fuera del escenario. Marcos, uno de sus los hijos que tuvo con cinco parejas, así lo recuerda.
“Cuando fui a conocerlo, yo tenía 17 años. Me recibió vestido como Andrea (un personaje de Ensalada de locos), me dio 500 pesos, la bendición y me dijo: ‘córrele porque ahí vienen tus mamás y tus otros hermanos y me van a romper el hocico’. Poco a poco me fui acercando, era difícil porque en ese tiempo mi papá tenía muchas mujeres y ya éramos 12 hijos, pero lo admiro y lo quiero, es encantador”.