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Hoteles de lujo en París pelean a muerte por nuevos ricos

París es una de las ciudades más demandadas por la clase adinerada. Es por ello que para los próximos años se espera una intensa lucha entre los hoteleros para conquistar a los nuevos ricos, principalmente los chinos.
Bloomberg
08 agosto 2014 20:43 Última actualización 09 agosto 2014 5:0
París es la ciudad más visitada del mundo según la mayoría de las agencias de viajes más importantes. (www.tripadvisor.com)

París es la ciudad más visitada del mundo según la mayoría de las agencias de viajes más importantes. (www.tripadvisor.com)

PARÍS.- A unos pasos del Arco del Triunfo, en un edificio donde George Gershwin compuso Un americano en París en 1928, el Península abrió sus puertas el 1 de agosto, convirtiéndose en el hotel francés cinco estrellas más reciente.

Katara Hospitality de Qatar y The Hongkong and Shanghai Hotels gastaron un millón de dólares en el proyecto, comprando el edificio al Ministerio de Relaciones Exteriores, que lo había tomado después de la Segunda Guerra Mundial, cuando sirvió de cuartel general del ejército alemán.

La inauguración del Hotel Península coincidió con la reapertura de otro hotel de lujo en la ciudad, el Plaza Athénée, el cual estuvo cerrado varios meses para una remodelación, incrementando las opciones de alojamiento para los más ricos del mundo.

París –una de las ciudades más visitadas del mundo- tiene menos hoteles cinco estrellas que Nueva York o Londres, pero el mercado está calentándose con varios hoteles nuevos y renovados que se incorporarán en 2016.

“Creo que la competencia PARA 2016 será muy dura”, sostuvo Nicolas Béliard, gerente general del Península en París.

Por ahora, el mercado hotelero parisino mantiene su atractivo en tanto la capital francesa continúa atrayendo a un número creciente de visitantes, especialmente a los nuevos ricos de los mercados emergentes.

Alrededor de 30 millones de turistas visitaron París el año pasado, con un 40 por ciento proveniente del exterior. La gran mayoría de los clientes de hoteles de lujo sigue estando integrada por estadounidenses, británicos o japoneses, pero en la medida que un número cada vez mayor llega de países como China, las cadenas hoteleras están tomando fuerza.

“Hace veinte años, todos los hoteles tenían los mismos códigos”, comentó Vanguelis Panayotis, director de desarrollo en MKG Hospitality, un grupo de análisis del sector con sede en París. “Ahora, se especializan para atraer a clientes particulares. El Peninsula es un poco ostentoso en comparación con lo que buscan los clientes tradicionales. Los occidentales quieren una experiencia más auténtica”.


LA CHINA LUJOSA EN PARÍS

En el PenÍnsula, esculturas de leones chinos dan la bienvenida a los visitantes en la entrada y cuenta con un restaurante cantonés –uno de los seis comedores del hotel- que evoca su conexión con Hong Kong.

Su otro restaurante “L’Oiseau Blanc” tiene una miniatura del biplano francés del mismo nombre que desapareció sobre el Atlántico en 1927.

El Bar Kléber del hotel se encuentra en el lugar donde el ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger negoció el acuerdo de paz que puso fin a la Guerra de Vietnam. Las negociaciones tuvieron lugar en el centro internacional de conferencias que surgió de la conversión del Hotel Majestic, que los alemanes habían tomado durante la guerra -como lo hicieron con varios otros durante su ocupación de la capital.

Con 200 habitaciones que incluyen suites con jardines en terrazas, un spa y el servicio de limosinas Rolls-Royce característico del PenÍnsula, el hotel tiene precios de lanzamiento a partir de 695 euros hasta 25 mil euros la noche por la suite más cara. También dispone de una aplicación de tableta desarrollada por la empresa para manejar la temperatura y las luces de cada habitación.