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culturas

Hay letras que sin música
se ahogan: Pedro Aznar

El músico argentino Pedro Aznar regresa con su más reciente propuesta de canción poética, "Mil noches y un instante". Fue integrante de Serú Girán, la influyente banda de rock argentina en la que estuvieron Charly García, Oscar Moro y David Lebón.
Rosario Reyes
01 noviembre 2015 20:35 Última actualización 02 noviembre 2015 5:0
El miércoles y jueves próximos se presenta en el Lunario del Auditorio Nacional. (Cortesía)

El miércoles y jueves próximos Pedro Aznar se presenta en el Lunario del Auditorio Nacional. (Cortesía)

En tiempos de incertidumbre social, crisis económicas y conflictos de todo tipo, aún nos queda la poesía, dice el músico argentino Pedro Aznar. Aunque, matiza, parafraseando a John F.Kennedy: “no es lo que la poesía pueda hacer por nosotros, sino lo que nosotros podamos hacer por la poesía”.

Ex integrante de Serú Girán, la influyente banda de rock argentina en la que también estuvieron Charly García, Oscar Moro y David Lebón, y después de haber destacado en la escena jazzística como miembro del Pat Metheny Group, el cantautor y multiinstrumentista está al frente de su propia agrupación desde 1993.

“El arte nos devuelve sentido sólo cuando nosotros buscamos sentido en el arte. El mundo es conflicto, siempre lo fue y siempre lo será. En el arte está nuestra apuesta por lo bello, lo justo, lo trascendente y también nuestro exorcismo de lo horrendo. En tanto sigamos poniendo la vida en ello, el arte nos devolverá vida a cambio”, reflexiona el autor de Amar y dejar partir.

Y es que, asegura, la música y la poesía son el gran obsequio que le dio la vida. “Me enseñaron que el aislamiento es una forma de locura, que el dolor compartido es menos y la alegría compartida es más, que hay un perfume en el aire que transporta los anhelos y esperanzas de las personas, los pueblos y el mundo, y que es posible, si se hace el suficiente silencio interno, sentirlo y manifestarlo. Y yo espero haber podido retornar, aunque sea en parte, tanta bendición”.

En marzo, Aznar inició una extensa gira que se prolongará hasta diciembre, con un último concierto en el Gran Rex de Buenos Aires, bajo el nombre de Mil noches y un instante, igual que su último disco en vivo, en el que grabó repertorio de rock (incluidos los Beatles) y folclor: “las dos ramas que me hicieron desear fervientemente ser músico en mi infancia”. El miércoles y jueves próximos se presenta en el Lunario del Auditorio Nacional.

Sus años con Serú Girán, refiere, fueron muy importantes para su formación. “El impacto que tuvo el grupo nos trascendió y dejó la vara muy alta para las posteriores carreras solistas de cada uno”.

Eran los tiempos de la dictadura en su país, recuerda. “Una de las funciones de un artista es ser testigo de su momento histórico. Pero a la vez creo que quedarse sólo en eso es limitar el espectro de la poesía”.
Pedro Aznar da fuerte peso a la palabra en sus canciones, pues, considera, lírica y melodía son inseparables en su quehacer.

“Escribí poesía antes de saber tocar un instrumento. Supongo que las palabras estaban más a la mano que la música, que requería un aprendizaje técnico. Escribir la letra de una canción involucra meterse con la poesía, aunque hay muchas letras que, leídas, solamente, no tienen la fuerza de un poema: si la música les suelta la mano, se ahogan. Hay poemas que podrían musicalizarse y tener una doble vida. Pero otros son rebeldes, y le rehúyen a las métricas y rimas recurrentes y a las periodicidades y repeticiones que tanto le gustan a las canciones. Son poesía”, concluye.

ESCUCHA AQUÍ "MIL NOCHES Y UN INSTANTE"