AFTEROFFICE
deportes

'Grilla explosiva' en el futbol argentino

La crisis que arrastra el futbol argentino desde hace varias décadas involucra al gobierno y sus directivos más poderosos. En abril pasado, la Inspección General de la Justicia suspendió las elecciones presidenciales de la AFA que se programaron para el 30 de junio.
Alain Arenas
08 junio 2016 22:14 Última actualización 09 junio 2016 5:0
A la crisis de la AFA se le sumó otro factor con el fallecimiento de Grondona en julio de 2014. (Erick Retana)

A la crisis de la AFA se le sumó otro factor con el fallecimiento de Grondona en julio de 2014. (Erick Retana)

En junio de 1986, el futbol argentino vivía una de las épocas más gloriosas de su historia. Festejaba su segundo campeonato mundial, luego de que la Selección venció 3-2 a Alemania. Treinta años después, la Asociación de Futbol Argentino (AFA) vive una de las peores crisis de su historia, la cual se acentuó luego de que ayer renunciaran Daniel Angelici, Roberto D’Onofrio y Matías Lammens, presidentes de Boca Juniors, River Plate y San Lorenzo, respectivamente, a sus cargos directivos en el organismo.

Pero estas dimisiones son sólo el último capítulo de la novela del futbol argentino. La problemática comenzó en 2009, cuando la AFA finalizó el contrato de derechos televisivos con Grupo Clarín, consorcio que los tenía desde 1978.

“En paralelo, Cristina Fernández de Kirchner llamó a una reunión privada a Julio Grondona, en aquel entonces titular de la AFA. La presidenta preguntó cuánto necesitaba el directivo para que el gobierno comprara los derechos de televisión, a lo que éste respondió que 500 millones de pesos argentinos. Ella dijo que ofrecería 600, pero con la condición de que no usara ese dinero para renegociarlos. Ambos acordaron un convenio hasta 2019 y así fue como el gobierno y la AFA hicieron que el futbol se pasara por televisión abierta y lo nombraron el programa Futbol para Todos”, explica David Cayón, autor del libro Futbol para todos. La política de los goles, obra que relata este proceso.

La medida hizo que la principal entrada económica de los clubes argentinos fuera por recursos del gobierno. Pero 30 clubes, de Primera y Segunda División, le adeudaban a la AFA 985 millones de pesos argentinos. Estos comenzaron a pagar sus deudas y a distribuir sus gastos de manera privada a partir de estos recursos públicos, según publicó el diario La Nación en mayo pasado.

A la crisis de la AFA se le sumó otro factor con el fallecimiento de Grondona en julio de 2014. La ausencia del dirigente hizo que los 75 miembros de la asociación se dividieran en dos facciones: la primera dirigida por Claudio Chiqui Tapia, presidente de Barracas Central, de Tercera División, y líder de los equipos de provincia; la segunda, liderada por Marcelo Tinelli, vicepresidente de San Lorenzo y representante de los clubes más populares de la Primera División, como River y Boca. Tanto Tapia como Tinelli buscaban el cargo máximo vacante de la AFA.

“El 3 de diciembre de 2015 se van a elecciones para decidir al nuevo presidente. Pero Luis Segura, entonces presidente interino, y Tinelli quedan empatados a 38 votos en la elección de 75 votantes. Ambos perdieron credibilidad. Al ver esto, la AFA pospuso las elecciones y Tapia ganó simpatizantes, es decir, los equipos de la Segunda y Tercera División, más el apoyo de su yerno, Hugo Moyano, presidente de Independiente. Los equipos grandes se sintieron amenazados y creyeron que perderían el poder”, menciona Cayón.

“Al ver que los clubes más populares se iban a quedar sin la presidencia de la AFA”, agrega el autor, “los presidentes de Boca, River, San Lorenzo y Racing optan por la creación la Superliga argentina (un torneo que sustituiría al de Primera División) del que harán la presentación el próximo día 21. El certamen tendrá un modelo en el que los clubes que más ingresos atraen, es decir estos equipos, son los que manejarán el torneo. Tendrán cierta autonomía de la AFA y podrán salirse del contrato televisivo con el gobierno para ellos negociar con televisoras privadas”.

Según Cayón, esta idea no sería mal vista por el grupo de Tapia. Pero trabajaría bajo la premisa de que primero lo tendrían que aprobar como Presidente de la AFA y después él avalaría la creación del nuevo certamen.

“La solución en Argentina es un organismo serio. La crisis no pasa por la Asociación, es de personas. Es una crisis de décadas. Se tiene que hacer de manera profesional, no inventada, ni un torneo exprés. En Argentina es inviable porque hace falta profesionalismo, estructura y personas honorables”, advierte Jorge Valdano, exjugador y entrenador argentino.

RIESGO DE DESAFILIACIÓN
En abril pasado, la Inspección General de la Justicia (órgano judicial argentino) suspendió las elecciones presidenciales de la AFA que se programaron para el 30 de junio. Acusaron en un comunicado que no se encontraban las situaciones ideales para realizarlas e informaron sobre la creación de la Comisión Normalizadora, la cual tiene como objetivo esclarecer los fondos públicos que se le habían entregado a los clubes y crear un entorno adecuado para que se realicen las elecciones para presidente del organismo.

Los artículos 13 y 17 de la FIFA indican que las asociaciones deben de administrar sus asuntos de forma independiente. La intromisión de la Inspección General de la Justicia podría hacer que desafilien a la AFA. Por esta razón, la máxima organización del futbol mundial asignó una diligencia, integrada por Monserrat Giménez, directora jurídica de la Conmebol, y Primo Corvaro, enviado de la FIFA, que observará el comportamiento de las investigaciones del órgano judicial argentino y que reportará cualquier irregularidad.

LA INJERENCIA DE MACRI
En diciembre del año pasado, Mauricio Macri inició sus funciones como presidente de Argentina. Una de sus primeras acciones respecto a las transmisiones de futbol fue vender los derechos de Boca, River y San Lorenzo a Canal 13, Telefe y Canal 9 por 180 millones de pesos argentinos, por un plazo que comprendió del 5 de enero al 29 de mayo pasado.

“No es rentable económicamente (para el gobierno) que tengan los derechos de transmisión, eso es seguro. Porque no hay sustentabilidad económica. Lo ideal es que se siga la tendencia, como lo hacen en otros países, es decir que los transmitan consorcios de televisión de paga. Lo ideal es que vendan los derechos a televisoras de paga”, finaliza Valdano.