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DEPORTES

Giannis Antetokounmpo, inmigrante distinguido

El guardia griego es considerado humilde en su personalidad, pero se ha convertido en un referente del equipo de Milwaukee en la actual temporada de la NBA.
16 enero 2017 23:45 Última actualización 17 enero 2017 4:55
(Archivo)

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Después del juego contra los Knicks en el Madison Square Garden de Nueva York, en el que anotó 27 puntos y registró 13 rebotes, Giannis Antetokounmpo fue notificado por un asistente del equipo que alrededor de 25 aficionados griegos lo esperaban afuera del inmueble. El guardia no lo pensó, salió a saludar a sus compatriotas y no se fue hasta que todos se llevaron su autógrafo, pese a que la temperatura era de un grado centígrado en las calles de la ciudad.

“No es el típico jugador de la NBA que tiene el ego por las nubes, es un tipo humilde. Se debe a que nació en Atenas y sus padres son inmigrantes nigerianos. Hasta los 15 años no conocía la liga y hasta jugó otros deportes. Un año más tarde comenzó a practicar el baloncesto en el Filathlitikos, un equipo de la segunda división de aquel país”, explica Álvaro Martin, analista de la NBA para la cadena ESPN.

“Luego fue captado por los visores de la NBA, quienes querían que entrara en el Draft de 2013. Lo convencieron a él y a su familia con el argumento de que tenía el talento suficiente para triunfar”.

Básquetbol en el ADN
Giannis no es el único en la familia que juega basquetbol; Thanasis, su hermano mayor, está con los Knicks de Nueva York. Fue seleccionado en el Draft de esta temporada y apenas registra dos encuentros disputados. Él se desempeña como delantero y mide 2.02 metros.

Antetokounmpo tenía 18 años en aquel entonces y era el jugador más joven del selectivo. Los Bucks de Milwaukee lo eligieron por pedido específico de Jason Kidd, coach y ex movedor de balón que fue campeón con Dallas en la temporada 2010-11. En los primeros 15 juegos como debutante, el griego promedió 16 minutos en la duela, pero en los 15 encuentros finales estuvo 25.

“Sufrió para adaptarse al país y a un nuevo idioma, pero en la cancha no, debido a sus capacidades atléticas. Mide más que el guardia promedio, pesa más de 100 kilos y aprendió rápido el juego de la NBA. En su segunda temporada, Kidd lo trató de llevar poco a poco y limitó sus minutos en los primeros ocho juegos, pero se dio cuenta que estaba preparado para la titularidad, misma que se la ganó en un partido contra Orlando, en el que respondió con 19 puntos”, agrega Martin.

La evolución en el juego de Antetokounmpo benefició a Milwaukee. Desde que llegó, el equipo calificó dos veces a los playoffs. En la presente temporada marcha en el séptimo lugar de la Conferencia Oeste con marca de 20-20 –tras perder ayer 113-104 ante los 76ers de Filadelfia-, lugar que les daría el pase a la postemporada.

“Su llegada no sólo beneficia a los Bucks, sino a la misma Liga. Lo que hizo la NBA después del primer retiro de Michael Jordan (1993) fue que las figuras fueran los rostros de las franquicias como fue el caso de los Lakers en la era Kobe Bryant. El griego tiene características para ser la nueva estrella de la Liga y está en un equipo que no tenía un jugador tan dominante en mucho tiempo”, explica Carlos Morales, otro analista de la misma cadena.

Martin agrega que Antetokounmpo aún no llega al límite de sus capacidades. “Apenas cuenta con 23 años, pero su conducta es muy profesional. Su rutina es ir a los juegos, entrenamientos, descansar y pasar tiempo con su familia. Pese a que lidera a Milwaukee en los cinco departamentos más importantes (puntos, rebotes, asistencias, robos de balón y bloqueos), tiene aspectos por mejorar, como cuidar mejor el balón el balón, porque es el que más pérdidas acumula en el equipo”.
El 19 de septiembre pasado, él y los Bucks acordaron un nuevo contrato por cuatro años y 100 millones de dólares que tendrá vigencia a partir de la siguiente campaña. El nuevo acuerdo le permitirá ser el mejor pagado del equipo.

“El convenio, además de asegurarle su permanencia, es un mensaje de que la gerencia general cree en él. El resto del trabajo directivo de los Bucks debe enfocarse en rodearlo de talento para que la franquicia salga del anonimato. Tienen al delantero Jabari Parker, quien promedia 20 puntos por juego, pero les hace falta un centro o un base de calidad para que puedan ser protagonistas y no sólo animadores de la Conferencia Oeste”, completa Martin.